Más de diez mil visitantes acudieron el pasado fin de semana a la tercera edición de Hispacómic, que se ha consolidado como una de las citas nacionales imprescindibles para amantes de este género. También su espacio de celebración, la Real Fábrica de Artillería, recuperada por el Ayuntamiento de Sevilla como espacio cultural internacional, ha vuelto a demostrar las capacidades del recinto como espacio expositivo y de encuentro.
La lectura del cómic se ha desprendido definitivamente de los esteriotipos del pasado alcanzando el doce por ciento de la población lectora española, y así se ha visto en Hispacómic, donde los rangos de edad de los asistentes oscilaron entre los setenta y los veinte años. Con los más mayores acudiendo no solo a buscar reediciones de los tebeos que leyeron de niños, llegaban además como el resto de visitantes para adquirir nuevos títulos de autores actuales, ejemplares como regalo para sus hijos y nietos, y también para el encuentro con los autores, entre los que se contaban seis premios nacionales del cómic. Kim, Miguelanxo Prado, o la premio nacional del cómic Candela Sierra estuvieron entre los más de sesenta creadores que firmaron y dibujaron dedicatorias para sus seguidores.
Hispacómic ha tenido en esta tercera edición de 2026 una importante presencia del cómic portugués con Paulo Monteiro, director del Festival Internacional de Banda Desenhada de Beja, en el Alentejo, a quien acompañaron los autores portugueses Hetamoé (Ana Matilde Sousa) y Jorge Coelho, dibujante de las estadounidenses Marvel y Boom! studios. Su visión sobre el mercado del cómic del país vecino y los retos a que se enfrenta en todo el mundo fueron completados en las jornadas profesionales por la visión de Pierre Marie François Poudevigne, responsable de programación y mediación del Festival BD de Colomiers en el sur de Francia cerca de Toulousse, donde anualmente se rinde homenaje a la riqueza del cómic independiente y alternativo.
La programación profesional de Hispacómic en sus jornadas profesionales ha aportado una visión conjunta de todos los partícipes del sector. Desde el apoyo institucional, explicado por Jesús González, subdirector general de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas del Ministerio de Cultura, quien desgranó las ayudas al cómic y cómo solicitarlas, hasta la visión editorial de Óscar Valiente (Norma) o Javier Zalbidegoitia (Astiberri), entre otros. En estas jornadas se ha detallado también el papel de las asociaciones profesionales, la Asociación de Editores Andaluces, CEDRO o la Asociación de Autoras de Cómic. Y se han abordado retos como la propiedad intelectual en la era de la IA o las dificultades de vivir del cómic: Pierre Marie François nos sorprendía detallando que el cuarenta por ciento de los autores franceses están en riesgo de pobreza, y eso en uno de los países con la industria más potente. En Portugal, mucho más modesto, todos sus creadores son médicos, enfermeros, bomberos, y alternan sus profesiones con una enorme vocación que les impulsa a seguir creando y publicando, como explicaba Paulo Monteiro.
El festival ha contado con un nutrido grupo de autores sevillanos como Fran Galán que hizo el cartel de la edición de este año y a quien acompañaron otros veinticuatro autores hispalenses, como María Medem o Diego Galindo. El público abarrotó las salas en cada una de las charlas, firmas, y presentación de novedades en que participaron.
Las editoriales sevillanas mostraron una consolidación análoga a la de Hispacómic, con la presencia de Dawn Entertaiment y su editor y también creador Adri Ortiz, una de las figuras más visibles del cómic sevillano actual; la editorial Isla de Nabumbu que recupera autores emblemáticos del terror y el neopulp; y con Ediciones de Ruina, editorial cultural multidisciplinar, que sirve de proyección a distintos ámbitos de expresión artística gestionados en Andalucía.
El festival, como nos explicaba su director Paco Cerrejón, no habría sido posible sin el imprescindible apoyo institucional, tanto por parte del Ayuntamiento de Sevilla y la Real Fábrica de Artillería como por el Ministerio de Cultura, la Fundación Tres Culturas, y la Diputación de Sevilla, y gracias a la implicación de Cláudia Boesch, cónsul portuguesa, y de Marjorie Vanbaelinghem, la cónsul general de Francia en Sevilla. En el cierre del festival el también director de la revista Mercurio hacía un llamamiento a consolidar y ampliar estos apoyos para fomentar la consolidación de Hispacómic, aumentar su proyección y número de asistentes y nutrir su organización con más personal.
El festival del cómic sevillano ha terminado pero las dos exposiciones inauguradas en Artillería continúan y podrán visitarse hasta el próximo 31 de marzo: Bone, el cómic clásico de Jeff Smith, que sigue muy vivo pese a que comenzó a publicarse en el año 91 en los Estados Unidos; y Flexágono, exposición itinerante sobre la creación contemporánea en cómic y otras narrativas gráficas por autores portugueses o de expresión portuguesa.








