Entrevistas Sociedad

Artur Duart: «El ámbito político no ha sabido descubrir las virtudes y las ventajas de invertir en cultura»

Artur Duart para JD 0

Es probable que no le reconozca, ni por el nombre ni siquiera al ver su foto. Pero a poco que tenga usted interés por la cultura habrá sido, sin saberlo, usuario de alguno de los múltiples servicios que ofrece Artur Duart (Sollana, Valencia, 1964). Esa entrada comprada en taquilla, esa visita guiada o ese taller participativo, la conceptualización de una exposición, una instalación multimedia o el rediseño de un museo, todo puede haber salido de la cabeza de este gestor cultural convertido en empresario a desgana. Llegado a Barcelona en los ochenta para estudiar, ya apenas vuelve a su Ribera Baixa natal para cultivar los naranjos de la finca familiar. En las últimas dos décadas ha recorrido el trayecto que separa la calle de los despachos y sus proyectos empiezan a tomar forma incluso en París, hasta hace poco un fortín para un foráneo. Una experiencia que le ha permitido hacerse una idea precisa de cómo es y cómo debería ser la industria cultural, en España y fuera. Tanto por lo que tiene de industria como por lo que tiene de cultura, o lo que le falta de ambas. Su manera de hablar, dispersa y atropellada, demuestra que ha pensado mucho sobre ello, pero que apenas ha tenido ocasión de explicarlo.

Una fácil, para empezar. ¿Qué es la cultura?

No es sencilla del todo, ¿eh? ¿Cómo definimos la cultura? Hay tres estratos: la popular, la institucional, y la mediática. Y aunque sus agentes principales no se tengan en cuenta, se sobreponen y se complementan en una sociedad cultural. Ahora está apareciendo un cuarto estrato, la cultura digital. La diferenciación radica sobre todo en la autoría de los contenidos culturales y los canales de transmisión. En la cultura popular la autoría suele ser anónima, es participativa y los canales son la calle, la proximidad. La cultura institucional aparece con todo su esplendor en el Siglo de las Luces y con ella se define el papel del artista, el autor. Los canales son creados por la administración, como una parte fundamental de la estructura del nuevo estado. La cultura mediática se crea a partir de la aparición de la fotografía y el cine, como medios capaces de reproducir contenidos técnicamente: la autoría suele ser compartida, y los canales suelen estar regulados por el mercado. Ahora con la aparición de la cultura en digital vivimos una gran revolución, que modificará, alterará y transformará todos los estratos culturales existentes hasta hoy en día. Y aunque el concepto de cultura es relativamente moderno, vinculado a la idea francesa de civilización, lo que nos viene encima supera todo lo imaginable.

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13 comentarios

  1. En cada entrevista tenéis que meter la cuña del independentismo como debacle. Qué plastas. Menos mal que este hombre ha sido listo y os ha visto llegar. Salut.

  2. El sexador de gárgolas

    Invertir en cultura no se ha sabido, desde luego: pero gastar, lo que es gastar, lo que se ha gastado.

    Yo he parado en que ha aparecido el infame anglicismo «género». Tengo tiempo para la cultura pero no para la teología.

  3. un empleado de Duart

    Una pena no haber aprovechado la entrevista para preguntar más sobre cosas más incómodas para él, se ha pasado muy por encima por el tema de su empresa- Es una de las mayores en el empleo cultural precario, que ha crecido gracias a los contratos públicos con los que saca dinero gracias a las malas condiciones queimpone a sus trabajadores a los que se les exige una gran formación y horarios irregulares a cambio de sueldos de miseria.

    • De acuerdo, magma mangantes, el sr. Duarte dice una tontería detrás de otra, petardo de discurso y empresa súper cutre que se dedica poco a la gestión cultural porque básicamente tiene proyectos de venta debilletes en museos y atención al público. El personal contratado explotado y tratado como esclavos. A ver si les quitan ya de una vez los contratos con la administración. Menos cuentos chinos

  4. Una vez más Jot Down no decepciona. Interesante entrevista. En este país en manos de mediocres en el que todo parece funcionar a trompicones de carambola, vemos que existe gente con las ideas claras en diferentes campos, como en este caso la cultura. Para suerte de ellos pero desgracia de la ciudadania, no son los mismos que deciden desde ministerios.

  5. otro empleado de Duart

    última pregunta para el entrevistado: cuatro casos de mobbing en un mismo servicio en uno de los museos más visitados de Barcelona en menos de un año y medio, es una buena praxis Sr Duart?

  6. Trabajador de uno de sus cientos de servicios

    «Una estructura que nos permite desarrollar proyectos e iniciativas profesionales». Es lo que luce hacer el Sr. Duart.
    Añadiría… «A costa de explotar a mis trabajadores subcontratados. A contratar temporalmente a jóvenes y no tan jóvénes y echarlos cuando lleven 22 meses acumulados para no tener que hacerlos fijos. A imponer la cultura del miedo y de «tú serás el siguiente que se vaya a la calle por hablar demasiado. A quitar de enmedio personas humanas y con valores. A tenernos con sueldos que aparentemente llegan a 1000€ sin una sola paga doble. A no importarte las condiciones en que trabajamos. A venir un día con el contrato de «Ya eres fijo» cuando llevas suficientes años para serlo y te enteras de que lo hace porque premian su empresa. A meter a la gente a dedo. A obligar a firmar al comité de empresa cosas ilegales. A hacer que los trabajadores firmen cosas falsas de cara al servcio…etc..etc
    Así se luce uno bien Sr. Duart.

    Ójala le pille hacienda.

    • Liberty Valance

      Y te has quedado corto, compañero. ¡Un abrazo!

    • Valencianet

      Artur Duart: «El ámbito político no ha sabido descubrir las virtudes y las ventajas de invertir en cultura»

      Es cierto, pero invertido en cultura pública y de calidad, no en empresas como la suya. Invettir para que parte del dinero lo use para explotar a más personas, ofrecer servicios deficientes y la otra parte para comprarse otra casita cerca de Barcelona, solo le compensa a usted.

      Añadiría que el señor Duart se vende como alguien austero y comprometido con la cultura. Nunca quiere aparentar ser rico porque le da vergüenza (sabe que lo gana jodiendo a muchos). La realidad es que junto con sus familiares posee varias empresas (para hacer sus trapis fiscales) a nombre suyo y de sus hermanos y por casualidades de la vida recibe contratos multimillonarios (tipo tricentenari) que vienen de su hermano que llevaba ni más ni menos que corporació catalana de mitjans audiovisuals. Los beneficios de la empresa superan el millón de euros netos en algunos casos, y sus empleados son amenazados (lo he vivido y lo he visto con mis propios ojos) mientras en la cúpula hay personas que su mayor logro ha sido chuparle las posaderas al señor Duart.

      Solo hace falta ver la actitud déspota del susodicho al hablar con los demás y la depresión e infelicidad que denota su mirada perdida y sus andares. Siempre nos quedará saber que Artur no es feliz, porque en el fondo sabe que no tiene nada que valga la pena en su vida.

      Por cierto… ¿Qué tal su salud señor Duart?

      Para acabar decir que este señor es accionista de esta revista. Se entiende que las preguntas no vayan en la dirección correcta y solo sea un escaparate para venderse.

  7. El filete era mío

    Pues para haberse convertido en «empresario a desgana», parece, a juzgar por los comentarios, que el señor Duart se ha aprendido todas las malas prácticas del gremio. ¿Es que respetar los derechos laborales y sociales no se considera cultura? ¿Cultura es solo ir a ver museos y conciertos?

  8. Jorge Gómez

    El Sr Duart la acierta de lleno con su referencia a los que utilizan el concepto «empresario» como «elemento de ataque». Encuentro excesivo resentimiento en los comentarios de los supuestos -y anonimos- «trabajadores» de sus servicios. Prefiero valorar positivamente sus reflexiones y aportaciones al imprescindible debate pendiente sobre la gestión óptima de la Cultura y sus espacios. Con una actitud más constructiva.

    • ¿Resentimiento excesivo? Trabaje usted para MagmaCultura una temporada y me cuenta qué tal. Y el anonimato garantiza que no se nos despida, puesto quien protesta, va a la calle. Así de claro. Lo he visto ya demasiadas veces.

  9. Javier Martorell López

    Interesante entrevista. Planteamientos revolucionarios respecto al actual modelo de gestión cultural. Y propuestas avanzadas que me gustaria ver incluidas en los programas electorales de todos los partidos para el 26J.

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