Eros Ocio y Vicio

El porno es, y ha sido, cultura

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Fotografía: Cordon.

Si consideramos la cultura en su concepto más amplio, el de conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico e industrial, no podemos dejar fuera la pornografía. Y si las mejores obras de arte son aquellas que mejor captan la expresión de la vida humana, hay que reconocerle al porno su certero reflejo de nuestros deseos y aspiraciones sexuales. Sean cuales sean, se cumplan o no.

Solo en la web porno más grande y visitada del planeta existen ochenta y nueve categorías entre las que elegir. No están todas las que podemos encontrar online, solamente aquellas que más demanda generan, y precisamente por eso pueden ayudarnos a conocer cuáles son los gustos sexuales de nuestros congéneres. A muchos nos sonarán términos como «maduras», «anal» o «corridas», pero necesitaremos estar más especializados para entender qué es «bukkake», «fisting» o «hentai». Y, definitivamente, términos como «cuckold» o «estilo panda» se nos escaparán, a menos que formen parte de nuestras íntimas fantasías. Lo cierto es que el acceso a todas estas modalidades sexuales en formato vídeo es gratuito en un gran número de webs, y con el coste de una conexión a internet podremos satisfacer nuestra curiosidad en pocos minutos. Y ampliar nuestra educación sexual, siempre entendida como saber qué cosas pueden dedicarse a hacer los demás, o uno mismo, con la pareja.

Muchos moralistas claman contra el acceso fácil y gratuito a la pornografía que internet ha hecho posible. Pero su reacción es tan poco nueva como el propio porno, que nos ha acompañado desde el mismo origen del Homo sapiens. Posiblemente porque la curiosidad, y el despertar del deseo sexual al final de la infancia, sea algo común a todos nosotros. Las sociedades de raíz judeocristiana han tratado de hacérnoslo olvidar, pero la cultura humana se ha empeñado, desde siempre, en proporcionarse porno.

La manifestación más antigua de que disponemos son las pinturas rupestres, donde los muñecos fálicos o la representación del sexo de la mujer son habituales, como en el «camarín de las vulvas» de la cueva de Tito Bustillo, en Asturias. Si el sentido de esos genitales sueltos se nos escapa por estar aislados, en los grabados, más centrados en escenas, se hace mucho más explícito. En la cueva de los Casares, Guadalajara, los hombres y mujeres paleolíticos dejaron tallados en la piedra de las paredes dibujos inequívocamente sexuales. En uno de ellos una mujer tumbada en el suelo recibe a un hombre, mientras un chamán vestido de mamut ayuda con su colmillo de marfil a la penetración. Puede que no sea un chamán, sino un dios, y que se esté contando un hecho mitológico, pero es innegable que representa un acto sexual. En otros yacimientos paleolíticos de Europa se han hallado escenas similares, e igualmente explícitas, con sexo lésbico, gay, zoofilia, masturbaciones y sexo oral bi y homosexual. Sesudas explicaciones de especialistas nos remiten a cultos a la fertilidad y significados mágicos, pero tal vez deberíamos dejar también espacio a una explicación más banal. Aquellos grabados les ponían, y esa es la función de la pornografía. Animar a la práctica sexual, o aliviar a las personas necesitadas de practicarla con un estímulo a la masturbación.

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32 comentarios

  1. Agente Especial Dale Cooper

    Excelente artículo. Una recopilación magnífica.

  2. Genial recopilación, excelentemente escrita, gracias. Tan sólo echo en falta referencias bibliográficas.

  3. Ramón Rodríguez Sánchez

    A veces solo la vergüenza de ver que El País puede poner un titular así te deja sin palabras: «El Porno es, y ha sido, cultura». Cualquier persona que haya visto porno, y a estas alturas somos la mayoría, sabe de que va la cosa. La humillación de la mujeres, el salvajismo y la brutalidad de los hombres que aparecen en las imágenes. La sensación de que no deberías ver lo que estás viendo. De que tu humanidad se desmorona ante esas imágenes. Eso no es sexo. Es otra cosa. No seamos modernos ante la inmunidad, ante la esclavitud, ante los bares de carretera, ante la mierda, ante nosotros mismos.

  4. Kinky Guerlinky

    Ya le gustaría a la pornografía ser cachonda…y humana como el deseo sexual…

  5. Sin duda el porno siempre ha existido puesto que los seres humanos ( y los animales, y probablemente todos los seres) estamos gobernados por poderosos poderes. Pero a mi modo de ver el porno de antaño no era tan cruel y abyecto con las mujeres como es el actual. El sexo es a menudo representado de forma violenta, la mujer es cosificada, violada, torturada por penes gigantes la mayoría de las veces. Nada que ver con la delicadeza de las posturas del Kama sutra. Supongo que si nos invade una cierta ola de mojigatería respecto al porno ( he dicho ligera) es precisamente por ese tinte violento e irrespetuoso del porno actual.

    • Mejor explicado imposible. El porno actual se ha instaurado en «a ver quien la hace más bestia». Es cierto que algún fetichismo que ha surgido en las últimas décadas en la pornografía tanto del lado masculino como el femenino ha enriquecido el deseo y la actividad sexual, pero comparado con el grado de brutalidad de algunas de las nuevas técnicas sexuales que han surgido y al que se ha dirigido el porno actual apenas destaca. A veces habría que recordarle a la gente que el amor lo hacen dos o tres o los quesean disfrtuanto todo… Que dsifrute uno solo tienen otro nombre.

    • La ola moralista nos viene por la terriblemente perjucial influencia del feminismo anglosajón. Que considera que el honor y la dignidad de la mujer está entre sus piernas.
      Del hombre se asume perfectamente que puede tener cualquier tipo de gusto sexual, su dignidad no esta marcada por sus «filias».
      Ahora bien una mujer que consienta ciertas practicas o actitudes consideradas no normales por las moralistas, o es una víctima, o está influenciada o bien es una mala mujer feminista.

  6. Aquí se confunde sexualidad con pornografía.

  7. El «Arte de las putas» no lo escribió Leandro Fernández de Moratín, sino su padre Nicolás

  8. Una acotación, «El arte de las putas» lo escribió Nicolas Fernández de Moratín, padre de Leandro.

  9. Lo que si podria tener hechuras de arte rs -el erotismo-.En ese rspectaculo no hay pornografia.El erotismo excita mas,rs un arte de lo pornografico

  10. Buen artículo, sin duda. Pero contiene como mínimo dos anacronismos:
    «los confesores de entre los siglos VI y IX preguntando en la penumbra de una iglesia románica»: El románico es un estilo que no comienza hasta el siglo XI.
    «En otros yacimientos paleolíticos de Europa se han hallado escenas similares». Las pinturas rupestres del paleolítico nunca representan escenas, son siempre figuras aisladas (aunque pueden yuxtaponerse o susperponerse).

  11. Desigual artículo: interesante y ameno, pero con uso de la palabra «porno» y «pornografía» desajustado y efectista. Lo que el autor llama pornografía es simplemente sexo, debería llamarlo «sexo». La pornografía es otra cosa. Por otro lado, todo lo que hace el hombre es cultura, incluido el crimen. Hay interesantes detalles, pero malos conceptos de base en este artículo.

  12. Sí bien estoy de acuerdo en que hay un porno que humilla y cosifica a la mujer, hoy en día es tan variado y de tan fácil acceso, que hay de todo y también porno completamente diferente y en que la mujer disfruta y es protagonista. Miren Nubile, X art o passion HD y verán otro estilo muy diferente en mi opinión.

    • Y si lo que te gusta es la dominación, la humillación o sentirte usada como un objeti adelante. No te sientas culpable de tu sexualidad. Por mucho que vengan últimamente los progres de la nueva ( aunque mas vieja que el mear) moralidad a hablar de actitudes sexuales intolerables.
      ¿Y que pasa si lo que te pone es agarrar a tu pareja del pelo y montarla a 20 uñas? Es que 50 años después de la revolución sexual nos vamos a poner a hablar de límites entre el sexo consentido entre adultos?
      Ahora resulta que lo más moderno es volver a considerar la sexualidad un asunto de moral pública.

  13. Pienso que se trata de un buen artículo, que repasa la historia de la pornografía de manera elaborada, pero no estoy de acuerdo en considerar como cultura a la pornografía:

    Conviene distinguir entre el desnudo artístico, el erotismo y la pornografía. La línea puede ser fina pero normalmente la distinción es fácil de hacer, pues la pornografía se crea con el propósito de excitar sexualmente, no con el propósito de exaltar la belleza o progresar el conocimiento.

    Al margen de esto, me gustaría expresar algo acerca de la pornografía que probablemente dará que hablar de aquí a unos años: nunca ha existido un acceso a pornografía tan ilimitado. Se está estudiando qué efecto tiene el consumo ilimitado en los individuos y la sociedad en su conjunto y los primeros estudios parecen indicar que a nivel físico la pornografía tiene un potencial adictivo similar al de las drogas y provoca disfunción eréctil, además, cambia la percepción de los consumidores que ven a los potenciales compañeros sentimentales como objetos sexuales en lugar de como personas con las que mantener relaciones basadas en el afecto y el amor.

    Posiblemente la pornografía pasará a ser desaconsejada no ya desde el punto de vista moral sino también desde el punto de vista médico y social.

    • Hemos pasado de la masturbación provoca ceguera, a » el porno provoca disfunción eréctil».
      En cualquier caso la solución es la misma: se desaconseja la pornografía desde el punto de vista moral, medico y social.

      • Perdona, tu respuesta me genera algunas dudas.
        ‘Hemos pasado de la masturbación provoca ceguera, a ” el porno provoca disfunción eréctil” ‘: que la masturbación provoca ceguera es algo infundado, que la masturbación continuada utilizando pornografía provoca disfunción eréctil es algo que está siendo demostrado por la ciencia.

        ‘En cualquier caso la solución es la misma’: ¿la solución a qué?

        • Poniendonos estupendos lo que realmente debe causar disfunción es machacarsela con pornografía, no la pornografía en si. Vamos, que el que tenga suficiente imaginación o una vecina enfrente descuidada no precisa de porno para quedarse flacido.
          «¿La solución a que?» Pues a los efectos perniciosos de la pornografía: médicos, morales y sociales, según nos cuenta.
          Y la solución que imagina en un futuro es desaconsejar su uso

          • No. Los estudios indican que es la masturbación continuada CON pornografía lo que provoca la disfunción eréctil, no la masturbación por sí sola, de hecho un signo de recuperación de esta disfunción es que los pacientes consigan masturbarse sin utilizar pornografía.

            Para más información, la página web Your Brain on Porn recopila los incipientes estudios sobre los efectos de la pornografía a nivel físico.

            • A ver Bisdoble , que por mucho repetir un argumento una y otra vez a lo largo de una discusión (aquí: la vuestra), éste no se va a convertir en verdad …..

              Aún en el hipotético caso de que consumir pornografía de forma obsesiva y masturbarse compulsivamente con ella termine por producir impotencia (pongamos por caso que la ciencia demuestre esa hipótesis)….el problema causante de dicha impotencia sería el abuso obsesivo y compulsivo de la pornografía…..y no la pornografía en sí o el usar pornografía de forma sana.

              Creo que es necesario aprender un poco de lógica antes de ponernos a defender argumentos que intentan serlo, sin serlo.

              premisa 1: La gente bebe agua.
              Premisa 2: La gente que tiene una obsesión por el agua la bebe de forma compulsiva, trastorno diagnosticable conocido como potomanía.
              la gente con potomanía tiene síntomas físicos patológicos como la hiponatremia e hipovolemia. Es decir tiene efectos perniciosos medicos y sociales (yo con la moralidad no tengo problemas, lo dejo para los beatos).
              De estas dos premisas usted sacaría la conclusión: Beber agua produce problemas medicos y sociales y debería desaconsejarse beber agua…

              Creo que ahora podrá entender el error de su argumento. Se trata de una falacia….usted lo dice como si se tratase del argumento más lógico del mundo, pero en realidad no sigue las reglas de la lógica en absoluto y es un absurdo.

              Ahora bien, las falacias y falta de argumentación lógica la suele utilizar tanto beatos puritanos que quieren dar lecciones de moral, como gente que simplemente e inocentemente desconoce la logica y no saben argumentar, o incluso por error.

              No se en cual de estos tres casos nos encontramos, pero si son los dos primeros….hágaselo mirar. Si es el tercer caso, pues nada, a otra cosa que ya hemos aprendido algo.

              Psdt: No entro a valorar si el uso obsesivo de porno produce flacidez cientificamente demostrada o no….creo que es una discusión muy interesante pero para otro foro , uno científico quizá.

              • No estoy tratando de convertir nada en verdad, ni tengo ningún especial interés o sesgo en este asunto, ni he llevado a cabo ninguna argumentación, tan solo he puesto de manifiesto la incipiente investigación en cuanto a los efectos del consumo de la pornografía en el ser humano cuyos primeros resultados entre otras cosas atisban que la pornografía activa en el cerebro los mismos mecanismos de adicción que se activan con el consumo de drogas.

                Te recomendaría que evitaras dirigirte dando lecciones si no has sido capaz de comprender bien los mensajes que he escrito y además te falta capacidad de síntesis para escribir el tuyo.

                Un saludo.

  14. Si no queremos llamarla «cultura» -que el DLE define como conjuntos de conocimientos, de modos de vida, habilidades etc.etc- llamémosla simplemente pornografía, que, después de todo, es un buen conocimiento (o habilidad) para alcanzar el climax necesario con quien nos plazca, climax que el tran tran cotidiano, cada vez más sofocante, nos hace olvidar. El erotismo y la pornografía, miembros nobles y plebeyos del quehacer humano seguirán con nosotros, porque es dificil que una actividad continua (la mitad del globo, cuando es de noche, copula, mientras la otra sueña despierto para que se apague el día) no genere tales pulsiones. Es como querer tapar con un dedo el agujero de un dique. Muy buen artículo, y hagan de tripa corazón los puritanos. Una acotación al margen: creo que nuestras tres religiones monoteístas surgieron, sin dudas por necesidades morales y éticas, pero menudo bochorno habrá causado a los primeros teólogos comprobar que copulabamos como los animales, con la misma enajenación y violencia. Si la intuición les decía que somos hijos de dios, cómo era posible tal oprobio? Sexo, dame amor mío, porque estoy sediento. Penetraré tus pensamientos en busca de la flor purpurea, la más pura, la que reservaste para convertirme en tu esclavo, yo que osabo enfrentar todos los peligros, al fin y al cabo, ya sin aire y exhausto, me rendí a los ciclaminos de tu piel

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  18. El porno y la pornografía existe desde tiempos inmemoriales. Todas las grandes y antiguas culturas hacen referencia a ello. Es sexo «normal» con un punto de exageración.

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