Política y Economía

La crisis cultural

La crisis cultural
Ilustración: Javier Olivares.

No se suele tener en cuenta que, puesto que la cultura de masas en su mayor parte es producida por grupos de poder económico con el fin de obtener beneficios, permanece sometida a todas las leyes económicas que regulan la fabricación, la distribución y el consumo de los demás productos industriales. (Umberto Eco)

Se habla mucho de la crisis económica y política, pero muy poco de la crisis cultural, seguramente porque algunos ni siquiera la perciben y otros ven la cultura como mera «superestructura» de la economía. Pero la relación entre cultura, economía y política no es ni jerárquica ni mecánica: es una compleja y vertiginosa relación dialéctica a la que, hoy más que nunca, debemos prestar la mayor atención si queremos comprender el mundo en que vivimos y aspiramos a transformarlo.

Uno de los síntomas más alarmantes de la crisis cultural es la progresiva desaparición de una cultura popular propiamente dicha. Sobre todo a partir de la II Guerra Mundial y con la difusión masiva de la televisión, la cultura popular, surgida del pueblo y para el pueblo, ha sido progresivamente arrinconada por una «cultura de masas» producida por una industria en manos del gran capital y difundida por unos medios de comunicación al servicio de los poderes establecidos; una seudocultura prefabricada y adulterada que, por sus propias características (simplicidad de los mensajes, convencionalismo de los contenidos), tiende de forma automática —cuando no deliberada— a adoctrinar y entontecer a sus consumidores. Y huelga señalar que la cultura de masas es un fenómeno fundamentalmente estadounidense y claramente encaminado a imponer en todo el mundo el American way of life, es decir, un aparato de colonización cultural concebido como complemento ideológico de la expansión imperialista.

Musicales, corbatas, tacones y hamburguesas

El musical, ese género en apariencia tan amable e inofensivo, a menudo ensalzado incluso por la crítica de izquierdas (revistas tan prestigiosas como la española Film Ideal o la francesa Cahiers de Cinéma rindieron en su día entusiastas homenajes al cine musical), ha sido probablemente el que más ha contribuido a imponer en todo el mundo los patrones ético-estéticos —los «valores», en última instancia— estadounidenses. Recuerdo, a este respecto, una discusión que tuve hace muchos años con un conocido crítico de cine marxista sobre Cantando bajo la lluvia (una obra maestra desde el punto de vista artístico, qué duda cabe). «No me negarás que es una de esas películas que ayudan a vivir», me dijo en un momento dado, a lo que repliqué: «En efecto, y precisamente en eso estriba su peligro: ayuda a reconciliarse con una forma de vida y una visión del mundo inaceptables».

Desgraciadamente, la fascinación de la crítica de izquierdas por el musical no es un fenómeno aislado. Los patrones e iconos de la cultura de masas se han impuesto de tal modo que han llegado a considerarse normales, por no decir normativos. Sin ir más lejos, resulta paradójico que en el más antiimperialista de los países disten de ser infrecuentes los signos de sometimiento a los modelos occidentales. Si el traje de chaqueta, uniforme oficial del macho dominante que lo distingue tanto de los obreros como de las mujeres, es absurdo en todas partes, lo es doblemente en Cuba, y el hecho de que esté desplazando a la tradicional, elegante y funcional guayabera en los actos oficiales, es una señal de decadencia estética cuya importancia (nulla aesthetica sine ethica) no habría que subvalorar. Por no hablar de la corbata, ese ambivalente nudo corredizo de seda, a la vez signo de poder y de sometimiento, que en Occidente sigue siendo de uso obligatorio en muchos lugares y circunstancias.

¿Y qué decir de los zapatos de tacón (a cuyo éxito tanto han contribuido las divas de Hollywood)? No solo son obviamente inadecuados para caminar, sino que, por si fuera poco, los traumatólogos llevan décadas denunciando los graves daños para los pies, e incluso para la columna vertebral, que acarrea su uso. Y, por otra parte, ¿cuál se supone que es su función? ¿Hacer más «atractiva» a la mujer que los lleva? Pero ¿quién puede encontrar atractiva a una mujer con los pies constreñidos por un calzado que limita su movilidad y daña su salud? Solo alguien que, con el gusto estragado por la aberrante lógica patriarcal, se excita con la estética del sufrimiento y la sumisión.

Pero tal vez el más nefasto de los hábitos cotidianos impuestos por la cultura estadounidense (aunque no solo por ella, sino por los países ricos en general) sea el carnivorismo desaforado. Las hamburgueserías se han convertido, en todo Occidente y en parte de Oriente, en importantes lugares de encuentro de los jóvenes, tan concurridos como las discotecas o los grandes centros comerciales. Y la disparatada idea de que comer bien es comer carne ha calado profundamente en casi todo el mundo; aunque, por suerte, entre las y los jóvenes «antisistema» está cobrando cada vez más fuerza la noción de que el carnivorismo —el especismo— es material y moralmente insostenible. 

La defensa de la diversidad cultural bien entendida empieza por uno mismo, por una misma, y quienes nos oponemos a la dominación imperialista deberíamos ser más críticos con nuestras propias costumbres. Tendemos a considerar naturales nuestros hábitos cotidianos (dietéticos, indumentarios, amorosos), y a menudo no solo no son tan naturales, sino que en realidad ni siquiera son nuestros. En última instancia, la mayor amenaza imperialista no está en el Pentágono, sino en Hollywood y en McDonald’s.

Los tres niveles culturales

Y a propósito de McDonald’s, al hablar de cultura de masas es obligado dedicar unas líneas al homónimo sociólogo estadounidense que introdujo el término. En su ya clásico artículo de los años cincuenta del siglo pasado «Masscult and Midcult», Dwight MacDonald distingue tres niveles culturales: highcult (alta cultura), midcult (cultura intermedia) y masscult (cultura de masas); el artículo es muy objetable en muchos aspectos (sobre todo por su mitificación de una supuesta «alta cultura»), pero tiene el interés de introducir la noción de «cultura de masas» como contrapuesta a la cultura popular. En efecto, la actual cultura de masas es un desvitalizado sucedáneo de la genuina cultura popular, cuyo lugar y cuya función usurpa gracias a la fuerza bruta de los grandes medios de comunicación.

Pero la llamada «alta cultura» también está, en gran medida, manipulada por el mercado y sometida a la tiranía mediática. La cotización de las obras de arte, basada en el fetichismo de los compradores y en los dictámenes de una élite de supuestos expertos, es un buen ejemplo de los extremos a los que puede llegar la mercantilización de los productos culturales.

¿Y la «cultura intermedia»? Según MacDonald, la midcult es la oportunista respuesta del mercado al esnobismo de una clase acomodada, pero poco cultivada, que quiere desmarcarse de la cultura de masas y no está capacitada para acceder a la «alta cultura» o para disfrutar de ella. Y así como la cultura popular y la alta cultura siempre mantuvieron buenas relaciones, la masscult y la midcult son parásitos perjudiciales para todas las manifestaciones y niveles de la cultura auténtica.

Pero ¿hasta qué punto es cierto que la población se divide en una élite cultivada, una masa adocenada y un montón de esnobs con pretensiones? ¿Es adecuado, o tan siquiera lícito, clasificar a los ciudadanos en cultos, incultos y seudocultos? La taxonomía de MacDonald, como tantas otras, puede servir como primera aproximación al problema, pero confunde más de lo que esclarece. Nuestra compleja cultura tiene tantos niveles como queramos (tantos como individuos, en última instancia), y distinguir en ella lo genuino de lo falso, las voces de los ecos, es cada vez más difícil. «Solo la cultura nos hace libres», decía José Martí, y puede que ahí esté la clave: solo la que nos hace más libres es verdadera cultura.

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114 Comentarios

  1. innerweltlicher

    Un gusto leer al señor Frabetti, como siempre. Me ha parecido, no obstante, que «estregado» se ha insertado de una manera un tanto violenta. ¿Quizá una errata por el más adecuado —en mi opinión — «estragado»? Aunque comparto en líneas generales las nociones del texto, tengo que defenderme como partidario de un cierto especismo. No puedo comprender que la talla moral de los animales deba ser equivalente a la de los seres humanos y, si bien los animales son acreedores a nuestra consideración, creo que un beneficio para la salud de un ser humano, justifica plenamente la utilización de los animales. Esto incluiría siempre y en todo caso la investigación clínica, quizá el supuesto más inobjetable, pero también la alimentación en lugares donde no sea posible, o razonable, una nutrición exclusivamente vegetal. Por lo demás es francamente doloroso ver la infiltración de la cultura de masas de bajo nivel en nuestra sociedad. Como diría un castizo, nos mean y dicen que llueve (y para colmo nos gusta). Gracias por el artículo.

    • ¿De veras? ¿Crees que está justificada cualquier cosa que se le haga a un animal, por ej., ne un laboratorio de experimentación, si ello supone un beneficio para el ser humano? En ese caso, espero que nunca haya una especie «superior» que te tenga en sus manos en un laboratorio. En los laboratorios se hacen cosas terribles.

      • Innerweltlicher

        Estimado Óscar, no me refiero a beneficios banales como un crecepelo, sino a fines terapéuticos para los que no haya otra alternativa que la experimentación in vivo. ¿Acaso no han valido la pena los experimentos para la obtención de vacunas, o para el tratamiento del cáncer, o la utilización de tejidos animales para la regeneración de órganos? Para mí es indiscutible que sí, pero entiendo que hay personas con una sensibilidad tal, que admiro pero no comparto, a las que la sola idea del dolor animal les parece más allá de toda justificación.

        • Habría mucho que hablar sobre la «utilidad» de los experimentos en animales para cosas vitales (se repiten experimentos inútiles sólo por sacar una nueva marca, patente, etc., etc…). Pero incluso en el caso de experimentos beneficiosos para la medicina ¿por qué entonces no experimentar con seres humanos? Se avanzaría mucho ma´s rápido. ¿Quizá porque no lo toleraríamos éticamente? Si éticamente no estamos dispuestos a tolerar la disección al vivo de un ser humano, ¿por qué en un perro o en un ratón, sí, cuando sufren una disección igual que nosotros? Por no hablar de cómo les inoculan tumores… ¡¡te aseguro que todo eso debe de ser un sufrimiento espantoso!!

          Un marxista de la antigua RDA (Rudolf Bahro), que en 1980 se marchó a la RFA, confundó el partido Los Verdes. En 1985 lo abandonó, por dos razones: porque Los Verdes no se desmarcaban claramente del capitalismo y porque Los Verdes se opusieron a la medida que él había propuesto: la eliminación total de la experimentación con animales. Y dijo: «yo ya no tengo nada que hacer en un partido en el que se justifica cualquier atrocidad a miles de animales con tal de salvar a un solo ser humano». (Un marxista… de los que no suele haber, por desgracia.). Saludos.

          • Innerweltlicher

            Gracias por el aporte, desconocía a Rudolf Bahro y su orfandad política, que me parece digna de una persona de principios. En cualquier caso, nos separa un abismo en este concreto asunto, yo sí creo que la vida —no el goce o el disfrute— de un ser humano está por encima de la vida y la salud del resto de especies animales. Me pregunto dónde estaríamos como especie si esa noción no hubiera sido predominante en nuestros ancestros, y honestamente no me sé responder. Quizá no habríamos sobrevivido, o quizá seríamos una especie mucho más integrada en el ecosistema y más sostenible. En cualquier caso, respeto enormemente sus ideas.

            • Gracias de nuevo por el tono sosegado de tus argumentos, cosa por desgracia poco frecuente en este tipo de debates.
              Aunque se acepte la premisa de que «la vida de un ser humano está por encima de la vida y la salud del resto de especies animales», insisto en que eso no justificaría el carnivorismo ni otras formas de especismo salvo en situaciones muy extremas.

              • Innerweltlicher

                Puede que el carnivorismo acabe desapareciendo para bien, más allá del debate ético, el ritmo actual de consumo es una bomba de relojería que está cada vez más cerca de la detonación. Por cierto, innerweltlicher proviene de una lectura weberiana de juventud (innerweltiche askese), reproducida inicialmente con errata que he querido mantener como tributo a esas pasiones que nos atrapan aunque no las acabemos de entender del todo.

            • De nada. Tutéame mejor; aunque he hablado de los años 80, yo entonces era un tiernísimo infante… no soy tan tan tan mayor… aunque voy siéndolo.

              No sí si un abismo, pero sí nos separa distancia. En cualquier caso, con las nuevas técnicas, la experimentación en animales debería ser marginal, aunque yo me opongo a cualquier experimentación (he visto y oído cosas que son el mayor infierno que se pueda imaginar, y lo hacen en Vivotecnia y en un montón de sitios). La UE ha introducido algunos límites y ha legislado; en otros lugares del mundo es mucho peor todavía.
              Yo tengo claro que la medicina sólo puede avanzar a la velocidad que le permita una ciencia que no experimente causando sufrimiento a ningún otro ser capaz de sufrir. Debemos asumir que somos vulnerables y mortales.

              Saludos.

    • Frabetti

      Gracias, Innerweltlicher (en el sentido de Heidegger, supongo): «Estregado» ha sido un lapsus; efectivamente, quería decir «estragado». No creo que la talla moral de todos los animales sea la misma, y admito que establecer los límites es muy difícil. Pero, salvo casos excepcionales, no solo no necesitamos comernos a otros animales, sino que al hacerlo dañamos nuestra salud y nuestro entorno.

  2. José Antonio

    ¿Y qué me dice del turismo de masas? ¿No es acaso el hermano mayor, tal y como lo reflejan los datos, cumpliendo la misma función de satisfacción inmediata e insulsa? La cultura de masas, en todo caso, puede ser el comienzo para alguien con inquietudes, como cuando escuchas la radiofórmula con quince años hasta que un día cambias de dial y encuentras algo distinto que te atrapa. Hoy, claro, no es la radio, hay que pagarlo. Como los conciertos a la luz de las velas ¿quien va interesado por la música y quien solo para sorprender a la pareja?

    • Frabetti

      Afortunadamente, los niveles culturales no son compartimentos estancos y, como muy bien apuntas, se puede empezar consumiendo novelitas de marcianos y acabar leyendo s Stanslaw Lem o Ursula LeGuin. En cuanto al turismo de masas, efectivamente, es una auténtica plaga cultural y medioambiental.

      • Se que resulta difícil creerlo. Pero si Lem fuera como Ibáñez,(por lo de las novelistas de marcianitos, parecidas a los tebeos, que «por supuesto»no le llegan a la suela de los zapatos a la novela gráfica, como podrían ser Maus o Persepolis) muchos renegarían de su obra. A veces, parece que de una cierta rabia que todo el mundo tenga acceso a ciertas cosas, como la Gioconda o la Torre Eiffel. ¿no aspiramos a una cierta igualdad?.

        • Frabetti

          Se supone que aspiramos, en democracia, a una igualdad de oportunidades. Pero las largas colas para admirar la Gioconda (que se admira mucho mejor en una buena reproducción sin el cristal protector) no indican que la afición por la pintura sea multitudinaria, sino que la Gioconda es un fetiche cultural, igual quee la torre Eiffel es un fetiche turístico.

          • De acuerdo, comos sucede en el Everest y ahora en el K2, que se han convertido en una feria. ¿Hay que darle la culpa a Kilian Jornet o a sus patrocinadores?
            Como bien dice, se observan mucho mejor los cuadros en las múltiples aplicaciones que existen hoy en día. Pero ¿quien no quiere poner una cierta autenticidad (aunque sea en forma de fetiche) en su vida, viendo el cuadro original? Puede que sea la forma equivocada (para mi parecer lo es), ¿pero como explicar lo contrario, cuando el mundo del arte paga los precios que paga? Quizás, a falta de templos, se busque otro tipo de culto

            • Efectivamente, María, esa es la clave: la necesidad de algún tipo de culto. George Steiner lo llama nostalgia de la religión.

              • Aquí también habría que hablar de eso que Benjamin llamaba el «aura», un algo original que se pierde en la reproducción… aunque también él admitía que la reproducción del arte había democratizado su acceso.

                • En tiempos de WB no existían las reproducciones perfectas (incluso pluscuamperfectas) que ha hecho posibles la digitalización; entonces el «aura» tenía una realidad física, hoy es puro fetichismo.

                  • Quizá. No tengo ninguna simpatía por los fetichistas culturetas como Vargas-Llosa, «deleitándose» leyendo una edición antigua del Ulyses de Joyce (en casa de Joaquín Sabina). Eso me apesta.

                    Pero también me gustaría decir que a veces ciertos «fetichismos» nos pueden proteger frente al «usar y tirar» del capitalismo. Yo tengo algunos «fetichismos» privados con los objetos que me hacen valorar las ediciones de los libros que leía con 16 años (me gustan esas y ninguna otra), o la adquisición de un objeto fabricado en la RDA, por poner un ejemplo. Rarezas de uno.

                    • Creo que habría que distinguir entre el apego sentimental a ciertos objetos por su poder de evocación y el «fetichismo de la mercancía» potenciado por la sociedad de consumo. Y el respeto por el objeto usado, en esta cultura de usar y tirar, como señalas, es muy saludable.

  3. Me gustaría comentar una cosa por saber tu opinión, y que creo que tiene algo de relación con el artículo. En una conferencia, creo que de la CNT, un líder sindical joven se lamentaba de que ahora el obrero tenía los mismos gustos que los ricos, mientras que «antes» el obrero se identificaba con los gustos de obrero; gustos que tenían que ver con un tipo de películas, un tipo de literatura (quizá social??, quizá Brecht, quizá Galeano??), un tipo de deportes (el fútbol, «el deporte del pueblo»), etc…

    ¿Pero no hay un cierto masoquismo obrerista en esta postura? Y también me asombra lo poco variado que se lee en los ámbitos militantes de izquierda (hace poco, unos que vendían libros de Lenin, Marx y Trotsky, me decían que no sabían quiénes eran Castoriadis, Marcuse, Buyng-Chul Han, Latouche, Sacristán…).

    • Frabetti

      Es lamentable, pero comprensible, que ciertos sectores de la izquierda caigan a veces en simplificaciones que nada aportan a esa «batalla de las ideas» que está -o debería estar- en la base de las transformaciones sociales. Hoy día, hablar de «gustos de obrero» no tiene ningún sentido. Y que los jóvenes marxistas no conozcan a Marcuse y Castoriadis es preocupante.

  4. Menudo panfleto. Me gusta más Fabretti cuando habla de matemáticas, pero eso debe ser porque soy de la masa adocenada, de la «masscult». Saludos

    • Frabetti

      Los adocenados no suelen leer Jot Down ni interesarse por las matemáticas. Tu descalificación -puedes estar en desacuerdo con este artículo, pero no llamarlo panfleto, puesto que no contiene arengas sino datos contrastables y argumentos- parece más bien fruto de un difundido prejuicio especista.

  5. «Y huelga señalar que la cultura de masas es un fenómeno fundamentalmente estadounidense y claramente encaminado a imponer en todo el mundo el American way of life, es decir, un aparato de colonización cultural concebido como complemento ideológico de la expansión imperialista.»
    Y hasta ahí he leído. Y ha sido por equivocación: no leo los artículos del autor porque, citando a Les Luthiers: No, nene, no. Las gallinitas no cantan

  6. Jorge Padrós

    Mejor que cultura popular es tradición, nuestra palabra del español. Ser conservador en estas cosas, hoy, es revolucionario ;) Y a propósito: uno de nuestros primeros cultivos tradicionales (si no me equivoco, el primero) es la lengua materna.
    Cultura es palabra nueva, no creo que exista en los textos clásicos anteriores al siglo XX… y siempre nos llega enjabonada.

    • Jorge Padrós

      Primer cultivo tradicional digo del aprendizaje del habla al nacer (si no comienza antes)

      • Frabetti

        De ahí viene precisamente el término «cultura» en su acepción actual. Y, sí, desde luego, habría que empezar por «cultivar» la lengua materna, con toda su riqueza, en niños y niñas.

        • decía Karl Kraus, no recuerdo en cual de sus aforismos que la cultura es la quintaesencia de lo que uno ha olvidado.

          • Frabetti

            Y también «el tácito acuerdo por el que los medios de subsistencia desaparecen tras el propósito de la existencia».

  7. Me sorprende que hable de los tacones, que no le diré que sean santo de mi devoción, como mal de la cultura de masas. En la cultura china se impedía que los pies de las mujeres crecieran (tratando mucho peor a los pies que los tacones actuales seguramente). A las mujeres jirafa de Tailandia, a las que no se les puede quitar los anillos ya de adultas, pues les peligra la vida. A las mujeres mursi o suma en Etiopía que llevan un plato en la boca que les deforma el labio. Se puede continuar incluso con las circuncisiones , masculinas o femeninas…. Podría seguir pues el cuerpo siempre ha sido maltratado en aras de la ¿belleza?

    Por otro lado alude al traje y corbata…. No creo que se vuelva a los trajes nacionales. Imagine usted un encuentro de la Unión Europea con todos los ministros vestidos con sus trajes respectivos. En algunos ambientes se consideraría una muestra rancia de nacionalismo. O que por la calle todo el mundo vistiera ropa elaborada en su país y tradicional no como ahora, que sales a la calle y todo el mundo va con pantalón corto y manga corta (o chándal de marca, palabra que viene de marchand d’ail…comerciante de ajos), por decir alguna cosa. Y no solo echo en falta las guayaberas. Saris, quimonos, la shuka masái, jarochos de Veracruz, los quilt de Escocía, fustanelas en Grecia, y podría seguir. Sería alucinante, ¿no le parece? A mi me encantaría poderlo disfrutar.

    • Frabetti

      Precisamente porque entroncan con una larga tradición de mutilaciones y limitaciones del cuerpo femenino viene a cuento hablar de los tacones; si fueran una mera moda pasajera, la cosa no sería tan grave. Y en cuanto a la indumentaria masculina, no se trata de volver a los trajes tradicionales sino de que los hombres no tengan que ir de uniforme, y de que la ropa sea funcional y adaptada al clima.

      • Le puedo asegurar que muchas mujeres al llevar tacones se sienten empoderadas. Y, por suerte, nadie se los impone, como si se impone la ablación.
        Por otro lado, como puede observar, los nuevos dirigentes ya no usan traje y corbata, si no que la usan más sus trabajadores. De todas formas, durante mucho tiempo fue una manera de marcar diferencias. Llevo traje y corbata, no soy obrero (soy político, trabajo en un banco, gano más…) . Como cuando salen eclesiásticos en las noticias, o monjes budistas o incluso militares, o un mecánico.. Marcan diferencias de clase con su vestimenta. Ahora, ir en chanclas y sudadera (como Zuckerberg i otros) a trabajar, parece ser la marca que diferencia a los nuevos profesionales emprendedores.

        • ¿Y no te parece preocupante que se sientan empoderadas llevando un calzado que limita sus movimientos y daña sus pies y su columna vertebral? También hay mujeres que se sienten empoderadas cuando las piropean.

          • No le digo que no esté de acuerdo con usted. Pero las Drag Queen, también los usan.
            De hecho, el pavo real ha desarrollado una cola que lo es todo menos practica, ante sus enemigos e incluso para sobrevivir. Como los cuernos de los ciervos, que a menudo comportan un peligro. ¿Selección sexual? Como le comentaba en un post anterior, las mursi se ponen (ponian) platos para resaltar sus labios o las mujeres jirafa anillos para resaltar sus cuellos.

          • Antes de la llegada de la cultura de masas, las mujeres han llevado corsés, y los hombres collares rígidos (siglo XIX) para no canviarse la camisa todos los días , que les provocaba ahogos y , en algunos casos muerte. Los talones, es un ejemplo más, de lo que se puede hacer para ser más «atractivo»

            • Sí, es un ejemplo entre muchos; pero con la particularidad de que los tacones siguen plenamente vigentes en pleno siglo XXI y en las sociedades supuestamente más avanzadas.

              • Si, como la cirugia plàstica, a menudo de consequencias terribles, el botox en los labios.., etc. Debe ser parte de lo humano, querer sufir para poder presumir!

  8. Soy de izquierdas y me gusta el musical «Hamilton».
    También «Los Miserables» y precisamente por ver la película musical luego me interesé por leer la novela.
    Y también me gusta una tabla de ibéricos y no creo ser un criminal especista por eso.
    El veganismo desde el punto de vista médico no es la dieta más sana.
    Ya tenemos la dieta mediterránea que incluye pescado azul y carnes blancas.
    Realmente el veganismo es una moda narcisista.
    Creo que el antiamericanismo es un error.
    Gracias a las películas yanquis en la España franquista aprendimos que se podía vivir en una sociedad con democracia, divorcio, libertad religiosa, separación de poderes, derechos civiles, etc.

    • En la época de la esclavitud y la servidumbre (ahora es laboral), los esclavistas y señores y curas decían que ellos no eran injustos con los esclavos o los siervos; simplemente era el estado normal de las cosas. Había que aceptarlo. Ocurre lo mismo con la explotación de los animales. Detrás de un tablón de ibéricos o de un chuletón hay, por ej., vacas a las que han cortado al vivo las patas (ya lo viste en un vídeo de un matadero de Ávila, por ej., hace no mucho tiempo), entre otros horrores…

      La libertad, el divorcio, la separación de poderes, etc… también se podían aprender mucho mejor de una película sueca, o alemana, o italiana, antes que en una yanqui; y todavía mucho mejor leyendo filosofía del derecho.

  9. Frabetti

    El antiamericanismo es un error, por supuesto. Primero, porque «americano» no es sinónimo de «estadounidense». Y, segundo, porque no hay que confundir un país con su industria cultural (te remito a la cita de Eco del comienzo) y su propaganda.
    Con respecto al franquismo, cualquier cosa era progresista, cierto, incluso el cine yanqui más reaccionario.
    El veganismo, desde el punto de vista dietético es, con mucho, la dieta más sana. Y su relación con el narcisismo no la veo, por mucho que me esfuerce. ¿Quieres decir que la gente se hace vegana para estar más guapa?

  10. Jorge Padrós

    Por más Internet que exista, vemos el mundo por una ventanita personal. La crisis de las tradiciones (sintéticamente: las sanas costumbres de los pueblos) no la veo yo vinculada con imperialismo alguno sino con el capitalismo, no entendido como lo define la RAE (ya no importa de quién es la propiedad del capital) sino como cualquier plan de negocios con oportunidad de crecer. Los gobiernos locales se entusiasman con estas inversiones y las pactan con cualquier corporación o individuo. Diré al respecto tres falacias «legales», dos puramente capitalistas y una de apariencia social:
    1: Minería sustentable; 2: Equivalencia sustancial (OMS, s/semillas y alimentos transgénicos) esta también coincidiría con la siguiente falacia en razón de un «arroz» inventado para luchar contra la desnutrición; 3: el «Pro Huerta» de Argentina, que consiste en la distribución gratuita de semillas comerciales. Con lo cual, por la comodidad de recibir el paquetito y el principio del menor esfuerzo, se mata la tradición de las semillas locales y amenaza la diversidad de especies y su evolución.

    • Frabetti

      Cierto, Jorge; pero es que el imperialismo, a su vez, es el rostro más agresivo/expansivo del capitalismo salvaje. O, como diría Lenin: imperialismo, fase superior del capitalismo. Y, como apuntas, muchas medidas «sociales» son puro capitalismo edulcorado, peor aún que su versión más cruda.

  11. Encías Joe

    Caso A) Alguien mata un cordero para que yo me lo pueda comer.

    Caso B) Alguien cultiva cereales, y tiene un gato que mata varios ratones al día para que yo me pueda comer esos cereales.

    Caso C) Alguien aniquila por completo un ecosistema donde vivían en armonía cientos de especies para producir verduras y que yo me las pueda comer.

    Debo de ser muy ignorante, pero no acabo de entender por qué algunas personas consideran inmoral el caso A, pero no el B ni el C. Agradecería si me lo pudiesen explicar.

    • Frabetti

      Yo tampoco entiendo que alguien pueda considerar que C no es inmoral. Lo del gato -y el león de tu siguiente comentario- es distinto: no podemos (por ahora) eliminar la crueldad y el sufrimiento de la «lucha por la vida» en la naturaleza; pero podemos no añadir más crueldad y sufrimiento. El león y el gato tienen que matar para comer, pero nosotros no.

      • Exacto.

      • Encías Joe

        Para producir vegetales, por muy ecológico que lo hagas, tienes que alterar un ecosistema, y ya estarías matando animales (o impidiendo que existan, lo cual es peor).
        Además, tienes que matar animales activamente. Te he puesto el ejemplo del ratón, porque es un mamífero y nos puede generar más empatía, pero si nos vamos a otros animales menos “avanzados”, te aseguro que los que nos dedicamos a la agricultura ecológica los matamos continuamente. Yo pongo trampas con feromonas para cazar a ciertos insectos que me arruinarían las cosechas. El que se come mis verduras… ¿no sería responsable de la muerte de esos insectos?
        Y con respecto al gato, ese gato no está ahí por naturaleza, sinó que lo he puesto yo para que tú te puedas comer mis cereales, por lo tanto creo que eres tan responsable de la muerte de esos ratones como lo puede ser un carnívoro de la muerte de un cordero. Y te aseguro que los ratones que mata mi gato sufren tanto o más que un cordero en el matadero.

        • Yo no lo haría: no pondría un gato adrede para que matara a los ratones. Y no creo que me esté comiendo tus cereales, pues cuido muy bien las fuentes de las que proceden mis alimentos; pero si así fuera, sí, tienes razón, estaría contribuyendo de alguna manera a la muerte violenta de esos ratones. Y precisamente por eso me preocupa el origen de mis alimentos y de otros productos. No podemos controlarlo todo, obviamente: tras cualquier producto comprado puede haber un episodio de explotación infantil o algo peor; pero podemos esforzarnos por consumir de la forma más consciente y responsable posible.

          • Encías Joe

            Ya sé que no comes mis cereales, era una licencia lingüística. Tampoco creo que sea necesario sugerir que estes no serían suficientemente buenos para ti.
            Me parece genial que cuides las fuentes de donde proceden tus alimentos, yo también lo hago. Pero… ¿Estás seguro que los vegetales que comes no implican ninguna muerte animal? Pues ya me pasarás el contacto de tú productor, para que me explique cómo lo hace. Cómo consigue producir sin controlar las poblaciones de ciertos insectos y roedores.
            A lo mejor, si indagas un poco más, te llevas una sorpresa, y descubres que los vegetales que comes sí que implican alguna muerte animal.

            No te creas que me gusta ver como mi gato tortura ratones, de hecho, me espanta. Pero no tengo otra alternativa si quiero tener una explotación viable. Como ya sabrás, los ratones se reproducen a un ritmo exponencial. Su población crece muchísimo más rápido de lo que puede permitir mi huerto. Y alguien tiene que controlarla. En la sabana, los leones controlan la población de ñus; en mi huerto, el gato controla la población de ratones; y en mi finca, yo controlo la población de gallinas. No consigo ver por qué algunos casos están bien y otros no.

            Por cierto, sigo esperando saber qué propones hacer con los terrenos que no son aptos para cultivo pero ya no son ecosistemas primarios. Quisiera saber qué alternativas propones para esos lugares. A ver si son esas alternativas son mejores que la agricultura extensiva… Mucho me temo que no.

            «Podemos esforzarnos por consumir de la forma más consciente y responsable posible»
            Totalmente de acuerdo, y me parece muy bien que pongas el foco en eso, como has hecho otras veces. Pero no comprendo ni comparto tu ataque frontal a la ganadería, obviando siempre las diferencias entre intensiva y extensiva, metiendo a ambas en el mismo saco.
            Supongo que nunca nos pondremos de acuerdo, pero en cualquier caso, un placer y un honor discutir contigo!

            • Frabetti

              Gracias, Encías, por tus comentarios, el placer -y el provecho- del debate es mío.
              Me apresuro a aclarar que en ningún momento he insinuado ni pensado que tus cereales no sean lo suficientemente buenos para mí; pero suelo moverme, como consumidor, en una red vegana de la que evidentemente no formas parte.
              Una cosa es controlar la presencia de insectos y roedores impidiéndoles el acceso y otra matarlos, y hay productores que eligen la primera opción. ¿Puedo estar seguro? No. ¿Me llevaría alguna sorpresa desagradable si pudiera llegar al fondo de todos los procesos? Seguramente. Pero, dentro de mis posibilidades y limitaciones, intento causar el menor daño posible a humanos y otros animales.
              No ataco frontalmente la ganadería extensiva (la intensiva sí), sino el carnivorismo. Culpar a los pequeños ganaderos de un problema sociocultural del que todos somos cómplices sería tan absurdo como culpar de la contaminación automovilística a los mecánicos que reparan coches.
              No sé qué se puede hacer con esos terrenos para los que pides alternativas, pero sé lo que no se debe hacer: nada que desemboque en el sufrimiento y la muerte de humanos y otros animales.
              Puede que, como dices, nunca nos pongamos de acuerdo del todo; pero seguro que la discusión (no entendida como pelea sino como intercambio de ideas) ayuda a avanzar en la comprensión y la transformación del mundo.

    • Se trata de aminorar todo lo que se pueda el daño a terceros, teniendo en cuenta que sólo el hecho de ocupar un espacio ya es una limitación para otros (que no pueden estar en el mismo lugar en el que yo estoy).

      Respecto a la aniquilación de ecosistemas… precisamente los ecosistemas los aniquilan los interesados en la ganadería intensiva (y extensiva, aunque ésta en menor medida) para seguir manteniendo el negocio de la ganadería a base de despilfarrar cereales: producir proteína animal es mucho más costoso (hasta 15 0 20 veces más, creo) que producir proteína vegetal).

      • Encías Joe

        La ganadería intensiva es lo peor, en eso todos estamos de acuerdo. También te digo que la agricultura intensiva es igual de nociva, pero eso no lo dices. Comparas la agricultura “buena” con la ganadería “mala”, y eso es hacer trampas.
        La agricultura extensiva (que no es otra cosa que imitar lo que hace la naturaleza) es buena para el medio ambiente. Si quieres te paso el enlace de unos terrenos de mi zona que acaban de ser nombrados Reserva de La Biosfera gracias a años de pastoreo extensivo. Pero mejor te resumo lo que dicen los técnicos medioambientales en su informe: “la diversidad de insectos y polinizadores es considerable… la notable muestra de arbustos, brañas, fragas y vegetación hacen que este paraje mantenga unos valores naturales que merecen ser preservados y potenciados… el abandono de la actividad agraria ecológica pondría en riesgo la diversidad de la zona, con degradación del paisaje y pérdida de biodiversidad.”. Eso lo dicen los técnicos medioambientales, no lo digo yo.

        Pero es que además es de sentido común. En la naturaleza siempre ha habido herbívoros pastando hoy aquí y mañana allí, controlando las zonas de pasto, las cuales también se benefician de ello. Y hay depredadores controlando las poblaciones de herbívoros (de lo cual también se benefician los herbívoros). Pues en las zonas donde el humano lleva tiempo habitando, el ganado ha sustituido a los herbívoros salvajes y nosotros hemos sustituido a los depredadores, pero el equilibrio sigue estando ahí. Y buena falta que hace. Porque la opción de dejar eses entornos (que ya no son ecosistemas primarios) a su libre albedrío es nefasta, como se está comprobando ahora con el abandono del rural. Pero los detractores de la ganadería prefieren criticar por criticar, además metiendo a todos en el mismo saco, lo cual es injustísimo.

        Por cierto, lo de los costes de producción de proteínas animales y vegetales es cierto, pero eso sólo demuestra que los terrenos aptos para cultivo no deberían ser malgastados en ganadería. Pero como ya sabrás, NO TODOS LOS TERRENOS SIRVEN PARA CULTIVO. Ve a plantar patatas al monte, a ver qué consigues. Sin embargo en esos terrenos no aptos para cultivo sí que puedes practicar la ganadería extensiva, obteniendo alimento de donde no lo había, y al mismo tiempo mejorando los ecosistemas. Hablando claro: La hierba es muy bonita, pero nosotros no sabemos digerirla. El ganado sí, y la convierte en alimento que sí podemos digerir. Por cierto, ¿qué sugieres tú que se haga en esos lugares donde no se puede cultivar?

        • Es muy fácil: que se cultive sólo en los terrenos que sean cultivables. Así de sencillo.

          No quiero que nadie se quede sin trabajo y muera de hambre; lo que quiero es que a los ganaderos se les pueda cambiar a otra actividad de campo en la que no tengan que ganarse la vida degollando y cortando al vivo las patas de las vacas, matando a golpes a los terneros, etc., etc. (porque esto pasa; lo sé muy bien; he vivido en ciudad rodeada de ganaderos y ganadería; además alguna que otra vez ha salido en algún vídeo… las pocas veces que ha podido trascender en televisión. Un horror).

          Los ganaderos pueden ser más urbanitas que yo: los que yo conozco viven en buenos chalets , con todas las comodidades a la última, y tienen coche monovolumen (yo ni siquiera tengo coche).

  12. Encías Joe

    Creo que es absolutamente evidente que es imposible no sólo alimentarse, sino existir, sin matar a otros animales, o impedir que existan, lo cual es peor.
    Por lo tanto, si no queremos ser responsables de la muerte de ningún animal, la única opción es extinguirnos.

    Por cierto: ¿Está bien que un león mate gacelas pero no está bien que un humano mate vacas?
    ¿Acaso eso no es presuponer que los humanos estamos por encima de los leones (y del resto de animales)?

    • Frabetti

      Es absolutamente evidente lo contrario: podemos alimentarnos y vivir sin matar a otros animales, y hay personas y comunidades que lo hacen. De momento son minoría, pero van en aumento.

      • Sergio Acevedo Uribe

        Lo mejor que podemos hacer con los animales es enseñarles defensa personal, en este caso defensa animal, a poder ser Kárate. Para lo cual necesitamos un buen profesor con experiencia acreditada. Saludos.

      • Encías Joe

        Es imposible no matar (o impedir que existan) otros animales. Al dedicar una zona a cultivos ya lo estás haciendo. La única opción sería dedicarnos exclusivamente a la recolección de frutos silvestres, pero eso es imposible siendo casi 10.000 millones de habitantes.
        Por cierto: ¿Qué comunidades son esas? ¿De qué se alimentan? ¿Con qué se visten? ¿Dónde viven?

        • Puestos a ser puristas, también hay que matar plantas. Y, como se está demostrando, sienten dolor. https://cadenaser.com/ser/2018/09/16/ciencia/1537094728_420143.html. Que no tengan neuroreceptores, no quiere decir que no sufran. De hecho, El olor a hierba recién cortada puede que no sea tan agradable como pensábamos. El aroma es a causa de defensas químicas de las plantas y una manera de pedir auxilio. El olor fresco de un césped recién segado significa que la hierba está tratando de salvarse de la lesión que se acaba de inflingir. https://www.science.org/content/article/caterpillars-sign-their-own-death-warrants
          Da que pensar.

          • Decir que las plantas sienten dolor es una proyección antropocéntrica. Pero aunque fuera cierto, sería de una cuestión de prioridades: comer manzanas y saltamontes antes que humanos, vacas o cerdos, que tienen una consciencia y una capacidad de sufrimiento muy superiores.

            • El argumento puede girarse como un calcetín. Quizás lo que resulta antropocéntrico (y comodo) es pensar que las plantas no sufren. Si, la ciencia nos ha mostrado que no tienen us sistema nervioso como el nuestro y que evolutivamente no lo necesitan para huir. Nada más lógico. Pero pueden avisar a otras plantas de la sequía, de la presencia de depredadores, de la época de polinizacion. Parece ser que existe comunicación, incluso colaboración pues se alimentan entre ellas. (Suzanne Simard, en busca del árbol madre. ).
              Como decía antes un animal puede huir. una planta no. Pero como ser vivo intenta preservar su integridad y seguir vivo. Un cambio en ese paradigma altera puede resultar ¿doloroso?. Resulta difícil saber como sienten. Tampoco sabemos como siente enraizar o las gotas de niebla cuando amanece, en nuestras hojas.

              • Vale, hay muchas cosas que ignoramos. A lo mejor cada vez que pateas una piedra alguien sufre en un universo paralelo. Pero lo que sabemos con certeza es que perros, gatos, vacas, cerdos y otros animales (sobre todo mamíferos, pero no solo) tienen un nivel de consciencia y una capacidad de sufrimiento similar al nuestro. Las plantas no «avisan» más que los cristales que propician la cristalización en su entorno, y nada, hoy por hoy, autoriza a hablar de sufrimiento vegetal. Dicho lo cual, creo que también hay que respetar al máximo las plantas.

                • Las plantas que son consumidas por orugas emiten feromonas que atraen a los depredadores de las mismas. Un cristal no puede hacerlo al no tener depredadores. En el sistema solar es probable que cristalice el cloruro de sodio, que no ha evolucionado, pues no tiene adn. Pero no encontrará hayas o alcachofas

                  • Frabetti

                    No es lo mismo un cristal que una planta, efectivamente, y tampoco es lo mismo una planta que un animal. Hay una línea continua entre la materia inanimada y la vida, y entre la vida más primitiva y la más consciente. ¿Dónde ponemos el límite entre los sujetos de derecho y los que no lo son? Históricamente, ese límite ha variado mucho, y algunos confiamos en que en un futuro próximo se incluya entre los primeros a los animales no humanos más evolucionados. En cuanto a lo de que no hay alcachofas en el sistema solar, está por ver: en Titán, por ejemplo, podría haber vida primitiva. O no tan primitiva.

                    • No lo sabemos pero no serán alcachofas ya que no habrán evolucinado en la tierra. Serán otra cosa.
                      Los cristales si seguirán siendo cristales. Por otro lado, siguiendo su razonamiento. Si nos inmiscuimos en la vida de otros planetas, en caso que la haya , ¿no será a costa de mucho sufrimiento?
                      Por otro lado, sí que es antropocéntrico decir que las plantas son más primitivas que nosotros. Sí que llevan más tiempo en el planeta. Però han evolucionado a la par. Según su racionamiento los humanos, intuyo, que los humanos somos lo más. Como si fuéramos dioses. Tenemos más derechos que las plantas?.
                      Y si es así. Quizás hemos sido escogidos gracias a ser carnívoros. Piense que la energía que dedican los rumiantes a sus múltiples estómagos, los depredadores la pueden utilizar para tener cerebros más grandes.

                    • Por otro lado, sin plantas no existen animales. Y lo contrario si ocurre. Curioso, verdad? Eso nos hace superiores?

                    • Y ya para acabar, pues puedo resultar muy pesada y ni usted ni los lectores lo merecen. De pequeña viví cerca de un matadero, (si como Clarice – Jodie Foster- en el silencio de los corderos. Le puedo asegurar que oir los sollozos de los corderos por la noche, lo es todo menos agradable.
                      Por otro lado he visto sacrificar un cordero, en manos de un pastor, -que como decia antes casi lloraba- y me hizo reflexionar.
                      Recuerde que los animistas agradecian el sacrificio.
                      En todo caso, muchas gracias y disculpe si he sido poco cortés en algun momento.

                  • Verás que en ningún momento hablo de superioridad, sino de consciencia y capacidad de sufrimiento. Hasta donde sabemos, esa capacidad tiene que ver con un cerebro desarrollado. ¿Puede haber otras formas de consciencia y sensibilidad? Seguramente, y si se descubriera que el hormiguero, como ente colectivo, piensa y siente (como plantea Fredric Brown en su novela «Ven y enloquece»), sería el primero en respetarlo. Pero por lo que sabemos hasta ahora, comiendo manzanas causamos menos sufrimiento e impacto ambiental que comiéndonos a las vacas.

                    • Cuando dice más evolucionado…. ¿No está marcando un límite de superioridad?. Y como le decía los carnívoros suelen tener el cerebro más desarrollado que los herbívoros. O lo que sería lo mismo, para ser depredador carnívoro, hay que desarrollar más el cerebro.
                      Como le decia, los jainistas lo tienen claro. Comen manzanas y fruta o semillas pues no afectan al resto de la planta.
                      No creo que sea necesario enunciar loa autores que afirman que el humano ha desarrollado su cerebro gracias a la carne y al fuego.
                      Como apuntaba Encías en un post, que las vacas pasten permite que se pueda procesar energía, gracias a sus estómagos de rumiante, que de otra forma no sería posible. Pastos de montaña por ejemplo.
                      En los ecosistemas existen depredadores. Su falta, como muestra el ejemplo de los ciervos de Yellowstone, que morían de hambre y enfermedad por falta de recursos, y exceso de población, puede ser catastrófica. Al introducir al lobo, el ecosistema mejoró y la salud y la vitalidad de los ciervos mejoró
                      Parece claro que sin los tiburones blancos, los arrecifes de coral son mucho más pobres en biodiversidad. Podría seguir.
                      Por eso no creo que sedeña criminalizar a los carnívoros, entre los que nos encontramos, y eso nos permite acceder a muchos nichos.
                      Acaso cree que la cultura inuit podría vivir en el artico, solo comiendo plantas?. O la cultura tuareg, en el desierto?.
                      Otra cosa, es el trato que le damos a los animales, o al resto del planeta, en general. Mejorable sin duda.

                  • Frabetti

                    Como especie, también le debemos mucho al canibalismo, pero ya ha llegado el momento de superarlo. Y el carnivorismo también.

                    • Entre otras cosas el Kuru,enfermedad provocada por un prion, muy parecida a la de Creuftzeld-Jacobs. Por cierto, ha asistido a una ceremonia católica? . Que le parece la comunión?.
                      Marvin Harris, expone en su libro bueno para comer, que incluso hubo religiones enteras (la azteca), que promovían el canibalismo. También expone que eso se debió a condiciones ecológicas extremas.
                      En el caso del vuelo 571, ocurrido en 1972, donde los supervivientes comieron carne humana…. Usted se hubiera abstenido?
                      Si desaparece el consumo de carne…Quiere que culturas como los lapones, los nenets, los tuareg, etc. desaparezcan?. No sería una forma de imponer una cultura de masas, con lo qual este articulo, habría vuelto al punto de partida?

                    • Antes de que me de su respuesta, le comentaré que he leido (y visto) La Carretera. Un libro de Cormac McCarthy y una pelicula dirigida por ,John Hillcoat que dan pie a una buena reflexión sobre el asunto del canibalismo.

                    • Excelente novela y excelente película. Probablemente el canibalismo nos salvó como especie y contribuyó al desarrollo del cerebro. Y es bueno tener esa opción (podría volver a salvarnos en el futuro, por terrible que suene), como es bueno tener la opción de comer carne. Pero ya no es necesario, y no es saludable ni para el individuo ni para el planeta.

                  • Yo habría comido carne humana, por supuesto. Es más: si tuviera que elegir entre comerme un cadáver humano o matar a una cabra o a una vaca, elegiría lo primero sin dudarlo. En cuanto a culturas extremas que no pueden vivir sin matar, sí, creo que sería preferible que se reciclaran y dejaran de matar, igual que se han reciclado los caníbales.

                    • No es saludable? Y como hemos llegado hasta aquí y no nos hemos extinguido?
                      Algunos budistas, para que el karma no les afecte también comen carne, siempre i cuando lo haya matado otro.
                      Los nenets y los lapones, tratan a sus renos muy bien, pues saben que sin ellos no sobreviven. Y si, se los comen.
                      Como usted sabe la diversidad genética, y la cultural, es un garante ante las adversidades.
                      Segun este razonamiento, eliminemos tambien las culturas con mascotas carnivoras (gatos, perros). No criaremos ganado para los humanos, pero si para las mascotas. O también deben reciclarse? O los convertimos en veganos, por razones de salud?
                      Como decia antes, en otro apunte, las plantas (y los nenets) son primitivos. Que se reciclen, pues! Por contra, saben aprovechar los recursos en lugares extremos, pero claro esa cultura es extrema, mejor que vean la tele y que lean a Marcuse y a Castoriadis. Por que, a quien se le ocurre vivir en el ártico?
                      Pongamos otro ejemplo
                      La leche de vaca, tiene mucha vitamina D. Gracias a la leche, se ha podido sobrevivir en latitudes nordicas. Si se fija, en culturas más tropicales, suelen desarrollar intolerancia a la lactosa. En canvio, en latitudes nordicas no és tan comun. Si, podemos fabricar Vitamina D sintética, por supuesto. Pero a que precio para los ecosistemas? Reciclemos a los tolerantes a la lactosa, pues no puede ser que «explotemos» a las vacas. y les damos pastillas (seguro que son mejores para su salud!)
                      Sigamos,
                      Los jabalies, los conejos o los ciervos, sin enemigos naturales se estan convirtiendo en una plaga, en muchos lugares de Europa. No tienen depredadores. Proliferan en exceso. Mueren atropellados, de enfermedades (tuberculosis, triquinosis, fiebre aftosa) y empiezan a tener problemas con la comida. Por supuesto, lo lógico seria que hubiera lobos (humanos, no que no es bueno para su salud) que los regularan. pero claro, los preferimos como mascotas. Tiene razon, les damos a nuestras mascotas la carne de jabalí y de conejo y así nuestro karma no sufre!

                    • Y no, comer carne humana, no es bueno para el cerebro. De ahi la enfermedad del Kuru. La misma evolución parece protegernos de que nos comamos los unos a los otros.
                      Lo que si ha sido bueno para nuestro cerebro ha sido comer carne, pues así nuestros intestinos han reducido su longitud (como el fuego, que ha permitido comer alimentos, que de otra forma no no serian accessibles) Eso si. De golpe, es malo para la salud. En tan solo, unas decadas?
                      Lo que si es malo, son los excesos. Pero en todo, incluso de agua

                  • Eso de que hace falta cargarse a los animales a tiros para regular el ecosistema es la falacia de Miguel Delibes y otros manipuladores. Dejad que los ecosistemas se regulen solos; no hace falta explotar vacas, cerdos ni matar jabalíes para «regular» la naturaleza, te lo aseguro.

              • No has sido descortés en ningún momento, María, y tampoco pesada, todo lo contrario: gracias por tus numerosos y enjundiosos comentarios. Son temas muy complejos, y cada uno de ellos (canibalismo, carnivorismo, tacones, etc.) daría para varios artículos.

        • ¿Qué quiere decir «impedir que existan»? Los no nacidos (sean humanos u otros animales) no sienten ni padecen; de lo que se trata es de que los que existen sufran lo menos posible. En India hay amplias comunidades que practican la ahimsa, y en todo el mundo hay grupos -e individuos- que lo hacen.

  13. Encías Joe

    Queréis acabar con la agricultura “por amor a los animales”, pero creo que no le habéis preguntado a esos animales qué opinan al respecto. ¿De verdad creeis que una oveja prefiere no haber existido nunca que tener una existencia placentera, aunque con final infeliz?
    El ganado criado en extensivo tiene más calidad de vida y más esperanza de vida que los animales salvajes. Al final mueren el matadero, pero los salvajes también mueren prematuramente, y violentamente, y llevan una vida más dura.
    Los seres vivos tienen la fea costumbre de producir mucha más descendencia de la que admite el sistema, así que la muerte de individuos es una obligación, no una posibiladad. Pero los animalistas (que en el fondo son anti-ecologistas) prefieren centrarse en el individuo en vez de en la especie o el ecosistema. Me parece tremendamente corto de miras, y propio de gente que no comprende en absoluto la naturaleza.

    • «Prefiere no haber existido». ¿No te das cuenta de la incongruencia de la frase? Le otorgas a una oveja inexistente la consciencia y la sensibilidad que les niegas a las de carne y hueso.

      • Bueno, todo se puede matizar. Existen autores que afirman que dejarse domesticar i consumir también es un éxito evolutivo. Hay muchos más cerdos o vacas que gacelas o búfalos, actualmente. Los estrategas de la R (a más crias más posibilidades) emplean este método para sobrevivir, a diferencia de los de la k (pocas crías y muy cuidadas).

        • Frabetti

          Según ese criterio, los negros deberían agradecer al esclavismo su gran número actual y su presencia en América.

          • No se me vaya del tema, con una respuesta evasiva. Recuerde que la evolución no tiene objetivos, y piensa a largo plazo. Los conejos tienen muchas camadas pues saben que se los comerán en cantidad y eso les da oportunidades.
            Carlos Piñeiro, veterinario y doctor en Filosofía, afirmaba que un animal sufre menos en una granja que en libertad. (La Vanguardia 8 de abril) Como decía Beltrán Russell en la paradoja del pavo, desconocen su destino. Y mientras tanto viven exentos de peligros y bien alimentados.
            Comparar la vida de esclavos con la vida de los animales sí que es una visión antropocéntrica. Según su parecer, no deberíamos tener mascotas tampoco. Un pastor alemán sufre en un piso?

            • No tiene nada que ver la vida de una mascota con la de un animal de granja destinado a comida. ¿Sufre un pastor alemán en un piso? A lo mejor sí, habría que ver cada caso.

              • Le puedo asegurar que yo he visto pastores llorar al matar a los corderos, pues eran casi animales domésticos. En la naturaleza nunca mueren de viejos, sino de enfermedad, de hambre o depredados. Una granja extensiva nada tiene de natural,

              • todos los perros que he tenido como vecinos en apartamentos (4) sufrían al quedarse solos en la vivienda, aullando y arañando las paredes. no me parece coherente una defensa del antiespecismo que no condene el «mascotismo».

                • Frabetti

                  Tienes toda la razón: hay un mascotismo irresponsable que, además de ser una tortura para las mascotas, es una de las principales causas de la propagación de especies invasoras.

            • ¿Un animal vive mejor en una granja? Si no se le trata cuando tiene fiebre, una infección, un tumor… aunque esté protegido de otros carnívoros, su vida puede ser horrible. Sólo viviría mejor si se lo atendiera como a una persona, y si su final no fuera el que suele ser en los mataderos.

              Yo estoy en contra de los criaderos de perros y otros animales, pero mientras la cría exista me parece bien que haya gente que los saque de las perreras para darles una vida mejor.

              • Recuerde que en la naturaleza, no hay tiempo para el esplendor. Un animal débil es presa de los depredadores, ahorrando este sufrimiento, que comenta. En todo caso, se cambia uno por otro. Ni que decir tiene que la aplicación de antibioticos a los animales, se ha convertido en un problema. Por más de un motivo. Primero por la resistencia a los mismos, que consiguen los microbios. Y segundo por la cantidad de residuos médicos que generan.

      • Exacto.

  14. De hecho los jainistas, lo tienen claro. Aceptan comer plantas, ya que no queda otra, pero sin violencia, ya que equiparan planta con animales. Y no comen yogur o otros fermentados para no eliminar a los microbios, entre muchas otras particularidades.

  15. Decir que las plantas sienten dolor es una proyección antropocéntrica. Pero aunque fuera cierto, sería de una cuestión de prioridades: comer manzanas y saltamontes antes que humanos, vacas o cerdos, que tienen una consciencia y una capacidad de sufrimiento muy superiores.

    • Los jainistas lo tienen claro. En todo caso, ¿sabemos lo que siente un bosque de encinas, al ser talado? Quizás es más antropocéntrico o más consolador pensar que no son como el resto. Recientes estudios afirman que se comunican entre ellas e incluso tienen memoria, como las hayas, o otros árboles Que yo sepa están tan evolucionamos, ya que han llegado hasta nuestros días, como nosotros. Libros como en busca del árbol madre de Susanna Simard, y existen más autores, lo afirman.
      Lo que no se puede negar, al ser mamífero, es que filogenéticamente estamos más cerca. Pero el resto, es muy cuestionable. ¿Sabemos si un hormiguero es capaz de sentir como un solo individuo?
      Como bien dice los jainistas SI comen manzanas. Entienden que su consumo no afecta al desarrollo del árbol.

  16. Jorge Padrós

    Si aplicamos la cita de Humberto Eco a la producción de alimentos, nos encontramos con lo que algunos llaman la industrialización del campo. Insalubre e insostenible. Fertilizantes, antibióticos, herbicidas, etc. La tierra y la atmósfera no pueden dar lo que se pretende. Por ejemplo: el nitrógeno que proveen al suelo las lluvias, puede permitir en año bueno cosechar 700 kg de trigo por hectárea. Producción norte bonaerense (Argentina) año 2019: 3900 kg/ha de promedio. Y no será la única siembra del año en los mismos terrenos.

  17. Casi todos los mensajes han versado sobre el carnivorismo (un montón de comentarios, y me parece bien ya que yo también soy crítico con el carnivorismo). Pero me hubiera gustado plantear más cosas: como ¿para qué queremos la cultura exactamente? Y en qué medida «nos hace libres la cultura», y qué tipo de cultura nos hace libres y por qué.

    Cuando era más joven creía que Doctor Zhivago era una gran película… porque lo decían, pero siempre me olía a americanada. Igual que «los años dorados de Hollywood». Pero en la izquierda a veces también advierto una cierta complacencia en la gente que adora la literatura, el cine social: a veces parece como si se regodearan en la tragedia y el drama de las grandes luchas proletarias para poder disfrutar artísticamente del romanticismo de las luchas… No sé si me explico…

    • El cine fue uno de los primeros vectores del consumo de masas. Una película muda se entendía en todas partes. Luego llegó la televisión. Y ahora internet. Pero mucho antes estaba la religión. En la Edad Media europea el cristianismo marcaba el comportamiento de la mayoría y la cultura de la masa.
      Uno de los éxitos de la ficción es poder observar las desgracias ajenas y afirmar, oye pues a pesar de todo no nos va tan mal.

  18. Jorge Padrós

    ¿Importa actualmente el origen o la radicación de los grupos económicos que procuran obtener los beneficios del consumo masivo? Yo creo que hoy no. No veo efectos imperiales para el país originario como en los 60. Aunque el producto sea de origen norteamericano, la dominación (esto es: los determinismos, los automatismos y las consecuentes deformaciones culturales) es la del producto sobre el consumidor, su producción puede ser adquirida por cualquier otro grupo. El capitalismo obstaculiza las pretensiones imperialistas. El vicio a combatir del capitalismo es la concentración, incluida la del Estado (en realidad: del gobierno). No lo es el intercambio en general, porque cuando ocurre entre los habitantes sin coerciones de grupos o gobiernos, las deformaciones culturales desaparecen.

    • Frabetti

      No como en los 60, desde luego, pero la cultura de masas sigue vendiendo a gran escala el American Way of Life. Lo que ocurre es que, como apuntas, en esto también se percibe el efecto de la globalización, y el capitalismo hegemónico estadounidense ya no lo es tanto: ha engendrado -o propiciado el desarrollo de- vástagos que son en parte colaboradores y en parte competidores.

  19. Sofronisbe

    Otro neocura de la extrema izquierda sermoneando sobre lo que debemos y no debemos hacer para alcanzar el Paraíso de los Progres. Supongo que lo siguiente será exigir que cancelen «Danzando bajo la lluvia» y «Grease». Y al que se oponga, Frabetti y El País lo llamarán «facha» y le harán leer las obras completas de Pablo Iglesias.

    Ve a dar la brasa a otro, catequista.

    • Frabetti da su opinión sobre lo que le parece la cultura de masas. No es sermoneo. A no ser que también llames sermoneo a que yo considere una basura Operación triunfo, o Máster Chef, o las películas yanquis que nos metían en la infancia para que adoptáramos un tipo de vida a imitar: chalet con jardín y un coche gigante… todo a costa de los recursos del Tercer Mundo.

      Llamas catequismo a la crítica cultural. Uffff, qué perdido estás…

      • Frabetti

        Gracias, Óscar. Pero debo admitir que tengo cierta tendencia al sermoneo, y no está de más que me lo recuerden de vez en cuando. Lo preocupante, como señala Lucio, es que consideren de extrema izquierda a alguien que se limita a hacer un poco de crítica cultural de vez en cuando.

    • Lucio Anneo

      Lo más penoso es que considera a El País un diario de izquierdas. En fin…
      Van de transgresores y lo único que causan es vergüenza ajena.

      • Frabetti

        Sí, creo que eso es lo más preocupante. Porque si Pablo Iglesias es la extrema izquierda, lo tenemos crudísimo.

    • Bastaría con un poco de ecuanimidad en los medios de información. Muere la monarca británica y todo son elogios, cuando alguna sentencia de muerte sí que rubricó. Sube el hijo (la monarquía viaja más rápido que la luz) y parece que la isla entera está encantada. Y es falso. Un paseo por reddit y aparece lo que los medios de comunicación silencian, es decir qué piensan los británicos a pie de calle al respecto, no los que están chupando de la teta del Estado (BBC y demás). Pasen y vean:
      https://tinyurl.com/3men73j2

      • Así es. Y de maquillar monarquías lamentables (valga el pleonasmo) sabemos un poco por estas latitudes.

  20. yo creo que la alta cultura ya no existe: aquella que hace tiempo era compatible con la cultura popular y que sí era alta, lo era por el contenido de su producción, aunque en puridad era más de Arte que cultura. La que hoy lleva ese nombre lo es porque la consumen las clases altas, pero de Arte poco o nada tienen: ni koons ni hirstch, los dos «artistas» más cotizados en la actualidad merecen el apelativo. El único consuelo es el regocijo por el timo, por los millones que esas clases altas pagan por globos de metacrilato fabricados en serie: pero incluso ese regocijo se vuelve amargura cuando uno piensa en todo lo que se podría hacer con ese dinero.

    • Bueno, hay gente que, con honradez y talento, sigue trabajando e investigando en todos los campos del arte, la literatura, la música… Lo que ocurres es que el mercado ignora aquello que no puede fagocitar, por lo que en gran medida la cultura más alta se ha vuelto invisible.

      • tienes razón: es lo que trae un exceso de asertividad por mi parte. matizando: la cultura/arte tiene dos brazos: el de la producción y el de su distribución: sin mecenazgo nos habríamos quedado sin obras maestras. pero cuando el valor mercantil determina el valor artístico, como ocurre ahora, se dan esas aberraciones de las que hablaba en mi comentario anterior.

  21. El problema de la izquierda «realmente existente» sigue siendo el mismo que fue siempre.
    Que es una ideología construida por una minoría acomodada para aleccionar al desfavorecido sobre lo que realmente necesita, quiere y desea aunque (o especialmente cuando) él no es conocedor de ello. Por tanto se puede permitir observar al objeto de su preocupación (el desfavorecido) desde la superioridad moral (en el mejor de los casos que es cuando no gobierna, o en el peor, desde el autoritarismo siniestro cuando gobierna) que le confiere no pasar sus apreturas. Como, por ejemplo, en el artículo que leemos hoy, es mucho más barato un Big Mac que un plato de judías verdes cultivadas sosteniblemente.

    • Frabetti

      Es mucho más barato un plato de garbanzos con arroz (otra cosa son los productos para veganos gourmets) que una hamburguesa basura, y mucho más nutritivo y saludable, tanto para el individuo como para el planeta. Y las ideas transformadoras, tanto científicas como políticas o artísticas, empiezan siendo minoritarias, pero pueden y deben ponerse al alcance de todo el mundo. La bombilla la inventó una persona (no Edison, por cierto), pero nos alumbra a todas.

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