José Luis Sampedro: “Estamos viviendo un momento trágico, Wert es una amenaza para la educación española”

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José Luis Sampedro para Jot Down 1

Escritor y economista, sus conferencias literarias en la universidad, nos cuenta un testigo, parecían conciertos de rock and roll por la afluencia y entrega de los asistentes. En la actualidad, en medio de una crisis económica y política de trascendencia histórica, su voz se alza como un referente de quienes demandan cambios integrales en el sistema, especialmente los jóvenes.

Al llegar a su casa, José Luis Sampedro confiesa que ha tenido un mal día. Han estado a punto de llamar a urgencias y suspender la entrevista, pero finalmente nos recibe. Está fatigado y da la impresión de que repasar su vida le resulta aburrido, pero es solo cansancio. En cuanto comenta la actualidad se enciende, le brilla la mirada. Aprieta el bastón y sus palabras están llenas de fuerza y determinación. Evoca con nostalgia ciertos valores perdidos, pero a sus 96 años no puede esconder que lo que le estimula realmente es mirar hacia delante.

Usted trabajó en la Universidad española, la británica y la estadounidense. ¿Qué diferencias encontró?

El ambiente y las condiciones de trabajo eran muy distintas. Se respiraba otro aire. Para empezar, la educación en la España de aquella época obedecía a las imposiciones de la Iglesia. Había clases de religión incluso en la Universidad, en todos los cursos hasta el final. Era lo que se llamaban las tres marías, la Formación Política, la Educación Física y la Religión. Había que examinarse de esta durante muchos años, aunque, afortunadamente, se tomaba a beneficio de inventario.

Otra diferencia importante era la ratio profesor-alumno que nos permitía conocer mejor a los alumnos, apoyarles, razonar con ellos y evaluar su rendimiento con más conocimiento de causa. En cuanto a la burocracia, también la había en la Universidad británica, pero era más efectiva. Lo que en España tardaba meses en conseguirse, en Inglaterra podía tardar lo mismo, pero la diferencia era que allí, tras solicitarlo, solo había que esperar, mientras que en la Universidad española era necesario insistir, volver una y otra vez sobre el asunto, rellenar formularios nuevamente, estar pendiente del “¿cómo va lo mío?”; una lata.

¿Cómo ve la educación actualmente en España?

Estamos viviendo un momento trágico. El ministro actual es una amenaza para la educación española. Es un hombre cuya política hay que definir como “de Contrarreforma”. En la historia de España hay un momento en el siglo XVI, cuando empiezan en Europa los protestantes, Lutero y demás, que se establece la Contrarreforma, como oposición al avance. Wert representa la Contrarreforma y con ella no es posible formar ciudadanos libres.

Es significativo que recién nombrado no tardara en atacar y suprimir la asignatura de Educación de la Ciudadanía, introducida en la etapa del Gobierno socialista, argumentando que era adoctrinante. Bueno, en la vida social todo es adoctrinante, con todos los gestos que hacemos nos adoctrinamos unos a otros. Pero, este señor, que se quejaba de lo adoctrinante de la asignatura, no impide que en las escuelas públicas se imparta religión. El ministro no considera adoctrinante la doctrina que imparte el cura (valga la redundancia). Para más inri, los profesores de religión son nombrados por el obispado, pero pagados con el dinero de todos los españoles, del Estado supuestamente aconfesional, en un país en el que solo el 27% va a misa los domingos.

Lo que en verdad se persigue con ello es potenciar la fe sobre la razón, inculcar la fe desde la infancia, incapacitar a la gente a pensar fuera de ese marco. Así consiguen que prevalezca el dominio de la Iglesia. Y es lo que ahora quieren reforzar con la inestimable colaboración del señor Wert. Un ministro partidario de la separación de sexos en los colegios, de educar separadamente a niños y niñas. ¿Acaso la educación no es prepararse para la vida? En la vida futura hombres y mujeres se van a relacionar, en el trabajo, en la calle, en todas partes. Entonces, ¿por qué prepararlos para tratarse unos a otros con naturalidad y combatiendo la violencia de género? Induce a pensar que se trata de favorecer a los colegios religiosos con subvenciones públicas que separan a los niños y a las niñas.

Mire, estamos en un momento en el que se está hablando de muchos problemas. Pues el más grave hoy es el Ministerio de Educación. Con sus recortes e insensibilidad se priva a los niños menos favorecidos de oportunidades, de horas de estudio, de clases, de aulas y profesores de apoyo. Se está castrando la inteligencia de esos chicos cerrándoles las puertas para el futuro mientras se favorece la enseñanza religiosa con dinero laico. Lo que hay en este momento es absolutamente rechazable, tenemos un Gobierno que no hay por dónde cogerlo. Y lo que más me preocupa es la educación. Hay que aprender a pensar en libertad porque si no se piensa en libertad, no hay demócratas. Y si no hay demócratas, no hay democracia. Es así.

Lo que ha quedado claro es que logros sociales que parecían consolidados en realidad eran muy frágiles.

Lo que demuestra es que no hay democracia, que el déficit democrático es grande. Democracia quiere decir gobierno del pueblo y por el pueblo. En democracia la ciudadanía tiene voz y voto. Aquí solo hay voto una vez cada cuatro años, un voto más condicionado por la manipulación mediática que por la educación. Ahora mismo, vemos al pueblo en las calles manifestándose; jueces, médicos, mineros, funcionarios, discapacitados, parados, desahuciados, estafados por las preferentes, todos en contra de las medidas gubernamentales, pidiendo la dimisión de ministros que están arruinando la sanidad y educación públicas, mientras el Gobierno, representante oficial del pueblo, en vez de escuchar las peticiones de sus ciudadanos, está apoyando a los financieros, a los bancos que tienen el poder y el dinero. Todo lo contrario de una democracia; aquí no manda el pueblo, mandan los dueños del poder económico. En 2002, cuando muchos economistas cantaban las virtudes de la globalización ya advertí en mi libro El mercado y la globalización que esa mal llamada globalización era ceder el poder político de la democracia a los financieros. Y es lo que ha pasado. Son los amos. Votamos a políticos y mandan los financieros.

El sistema ha perdido el respeto a todos los valores, a la dignidad, la solidaridad, se aplican diferentes varas de medir, según de quién se trate. Se exige a los cubanos la aplicación de los derechos humanos. ¿Y Guantánamo? ¿Y los campos de concentración rusos en el Ártico? ¡Ah! Eso no es nada contra los derechos humanos. Resulta que todo es mentira. Todo depende de si Corea es del Sur, que entonces puede tener armas atómicas porque es amiga de casa, pero si es del Norte, no puede tener armas atómicas porque no es amiga de casa ¡Claro! Esta es la descomposición de un sistema. Se ha terminado la época histórica del capitalismo, que empieza en el siglo XVI, más o menos, y se acaba ahora, que vamos a otra cosa.

Tras el hundimiento del comunismo y la pérdida del poder político que tenía, ha quedado solo el poder capitalista. En el fondo el comunismo era un capitalismo de estado, pero bueno, ese es otro tema. Ahora, a lo que voy es a que solo han quedado las potencias capitalistas, sin el contrapeso del otro bloque, lo que aceleró la caída hacia la barbarie. En el año 2000 en Estados Unidos se frotaban las manos pensando que eran el nuevo Imperio romano de hoy, con su emperador… Pero sorprendidos al año siguiente con el hundimiento de las torres de Nueva York, empezó a pensarse de otra manera. Vino el problema de Iraq, que fue una barbaridad. En 2003 se bombardeó un país indefenso entero durante un mes, so pretexto de combatir el terrorismo, mintiendo descaradamente a la población acerca de unas supuestas armas químicas. Aquello fue lo que se llama técnicamente un delito de lesa humanidad, que no ha prescrito. Se puede perseguir todavía a Bush, Aznar y Blair. Lo que hay ahora es la barbarie.

[En las preguntas sobre el bloque comunista, Olga Lucas, la mujer de José Luis, interviene para darle un respiro y resume así la cuestión]:

No se puede juzgar a los regímenes comunistas, que no llegaron a ser comunistas, que lo intentaron y fracasaron porque desde antes incluso de proclamarse ya estaban rodeados de enemigos. La Unión Soviética tenía veintidós países atacándola nada más empezar. Y lo mismo pasa con Cuba. ¿Cómo hubiera sido Cuba sin el boicot, el embargo que la lanzó a los brazos de la URSS? Falta saber si el experimento hubiera podido llegar al comunismo con todos los países intentándolo a la vez o dejando en paz al que lo quisiera hacer. Porque si a ti te meten los enemigos en casa, acabas viéndolos hasta en la sopa y acabas persiguiendo a tu compañero. Siempre me he preguntado qué hubiera pasado si esas experiencias hubieran tenido lugar en condiciones normales. Es como los gérmenes, si el caldo de cultivo está hecho para que proliferen, habrá más infección que si hay asepsia.

Creo que no tienen fuerza moral para criticar lo que ha pasado con el comunismo los que han hecho todo lo posible para que fracase, con independencia de que nosotros tengamos un sentido crítico. Sé de lo que hablo: en los países del Este, mi familia fue acusada de titista, me pasé cinco años sin poder ver a mi padre por las “sanciones” impuestas a mis padres porque mi familia ha tenido la virtud de estar siempre en el bando perdedor. Perseguidos por los fascistas, por los estalinistas o por los más papistas que el papa. Habiendo sufrido las consecuencias estalinistas, me considero con fuerza moral para criticar, pero no se la concedo ni a los que hablan por hablar ni mucho menos a los que han contribuido a que esos regímenes degeneraran. Y luego están las dos varas de medir: por ejemplo tienes a Cuba al lado de Haití. A Cuba se la condena por infringir los derechos humanos y Haití, a lo que se ve, los respeta, cuando para mí el primer derecho humano es el derecho a la comida y el segundo la salud y educación, por no mencionar a China o cualquier otro ejemplo.

José Luis Sampedro para Jot Down 2

José Luis, ha comentado en alguna ocasión que rechaza la existencia de Dios con la Biblia en la mano.

Léase los cinco primeros capítulos del Génesis. Se va a encontrar con lo siguiente: Primer capítulo, Dios crea el mundo. ¿Y cómo? Hágase la luz, hágase el agua. Apártense los animales de tierra de los otros, y luego llega y hace al hombre. Pero al hombre no lo hace diciendo: hágase el hombre. No, ahí Dios ya parece un personaje distinto. Otro dios distinto, porque parece que se arremanga y al hombre lo modela él. Coge barro y hace el modelo. Ya es una cosa tan extraordinaria que cambie de sistema que te preguntas ¿y a qué viene? Luego se queda mirando al muñeco, le ve la entrepierna y dice: “¡Anda! aquí me he pasado, he puesto un adorno que no sé para qué sirve, esto no se puede dejar así”. Entonces dice, según la Biblia: “¡No es bueno que el hombre esté solo!” Y así decide construir a Eva, pero para hacerla busca un material. Él, que ha creado el universo entero con todos los cientos de miles de materiales que hay, no encuentra ninguno adecuado, ni siquiera el barro del que ha hecho el hombre le sirve para Eva. Lo que hace es sacarle al hombre una costilla. ¡Mira qué idea! Y la modela hasta que se transforma en Eva. Y bueno, se supone que luego le metería otra costilla dentro al hombre, que tiene un número par de costillas. En fin, es una historia tan inverosímil, tan incongruente, tan absurda, que dices: bueno, ¿esto a qué viene? Ah, viene para decir luego que el hombre es un ser absolutamente excepcional, que está por encima del mundo mismo. Porque el hombre tiene alma. En ese mismo pasaje dice que Dios, después de construir el muñeco, insufla el alma por la boca. Entonces, claro, hay ahí un ser que está por encima del universo porque en el universo nada es inmortal, nada tiene alma, solamente el hombre. Por tanto, de ahí viene la idea que nos dicen en las escuelas, que el hombre es el señor de la Tierra, Dios creó la Tierra para él, tiene derecho a organizarla, etcétera, de ahí viene todo.

Pero yo eso no me lo puedo creer. No puedo comprender cómo se acepta un relato tan incongruente y tan inexplicable. Viene el teólogo y te dice: ay, hijo mío, cómo quieres comprender con tu limitada inteligencia los fines de Dios. A lo que yo digo: bueno, mi inteligencia será limitada, pero es la que me ha otorgado el mismo Dios. Si quiere que le comprenda, que me la mejore. Y si no, me conformaré con la que me ha dado. Y con esta, la forma de crear al hombre y al mundo no me parece razonable.

Además, luego, por si fuera poco, la Iglesia explica una cosa que no se dice en la Biblia, pero que los catecismos clásicos, el del padre Astete y el del padre Ripalda, los que yo he estudiado de niño, dicen: ¿Para qué nos creó Dios? Y en los dos se contesta: “para adorarle, servirle en esta vida y después gozarle en la otra”. Vamos a dejar por ahora lo de la otra vida. ¿Servir a Dios? Pero bueno, ¿Dios necesita que le sirvan? ¿Es que le falta algo? ¿Acaso necesita algo? Si necesita algo, ¿no lo puede obtener? Siendo Dios, antes de que lo pida, de que se le ocurra siquiera, ya lo tiene ahí. Y adorarle. ¡Ah! ¿Qué quiere decir adorarle? Que se le esté diciendo repetidamente “¡Grande eres Señor Dios de los Ejércitos del Cielo de la Tierra, grande es tu poder, grande es tu grandeza, tu benevolencia!”. Quiere que estén cantándole todo eso y para eso crea a un personaje tan infinitamente pequeño como el hombre, que es un renacuajo en la inmensidad del cosmos, y Dios se siente tan feliz oyéndole. Pero bueno, eso es tener una idea de Dios de emperador romano. Tener una cohorte de aduladores que le diga ¡Oh, Majestad! Pero eso no es propio de un dios. Un dios no necesita que le alaben.

La llamada religión católica es realmente una religión judeocristiana, la mayor parte de la Biblia es de inspiración judía. Después viene Cristo, cuya figura es discutible, pero todo eso es una mitología. Igual que la mitología griega con Zeus y Hércules. Eso lo definió muy bien Freud, al afirmar que las religiones son “delirios colectivos”. Y, en efecto, son delirios colectivos, lo mismo que son delirios colectivos ciertas ideologías políticas y ciertas maneras de entender la utopía, lo mismo que son delirios colectivos ciertos movimientos artísticos que si consigues que la gente se los crea, se traga lo que sea.

Cambiando de tema, hizo la Guerra Civil con los anarquistas primero y con los nacionales después.

A mí me movilizaron. Yo era un chico que estudiaba y me mandaron con siete u ocho compañeros a un batallón anarquista a cubrir bajas. Pero resultó que era una gente estupenda. Me fascinaron, me dejaron encantado de la vida. Tenían principios éticos muy notables, muy sólidos, y me dieron unas lecciones de política y de una manera de vivir que a mí no me había sugerido nadie nunca.

Pero el ambiente era aterrador. Recuerdo el momento de mi incorporación a filas: llegamos de noche al campamento donde estaban acantonados los soldados. Un escenario que daba miedo: noche en la alta montaña, en las alturas de Santander y yo tenía solo 19 años. A la mañana siguiente yo, que madrugo mucho, me levanté y salí. Había un regato de aguas y fui a lavarme. Entonces apareció un viejo anarquista —la mayoría eran hombres mayores, de 30 o 40 años en adelante—, se acercó y me dijo: “Hombre, tú eres de los chicos que han llegado anoche”. Y dije: “Sí, señor”. A lo que me contestó: “Aquí no hay señor, aquí no tenemos ni dios ni amo”. Aquello en ese momento me chocó muchísimo, pero más tarde me parecieron muy bien las dos cosas. Y a continuación me advirtió: “Bueno, tú si te piensas pasar al enemigo, ten cuidado porque si te vemos, te pegamos un tiro”. Yo que, efectivamente, había llegado ahí con la intención de pasarme, porque tenía en la cabeza la idea de orden y todo eso, le contesté: “No, yo cómo me voy a pasar”. Y él: “Anda, anda, tú con esas manos…, tú tienes que ser de los otros”. —“Mire usted, yo no soy de nadie” —repliqué— “yo no he hecho nada más que estudiar, no pienso hacer nada, acataré las órdenes y se acabó”. —“Bueno, si eres buen chico, nos llevaremos bien”. Y efectivamente, nos llevamos muy bien. Era gente asombrosa. De una energía, de una rectitud, de una ética que he visto en pocas ocasiones.

Me quería pasar, simplemente, porque mi familia quedó dividida entre una zona y otra. Yo estaba en Santander, que era una zona republicana del Norte, donde se habían cometido asesinatos, se había matado gente y se habían hecho cosas que a mí me parecían mal. Y como, según las noticias que tenía, parecía que el orden, el respeto, la creencia en Dios y en los valores que me habían sido inculcados, estaban del otro lado, pues yo, sin formación política alguna todavía, pensaba que allí estaban los míos, que allí estaba el bien. Luego descubrí que no era así. Cuando llegó el mes de agosto del año siguiente, el 37, y los militares nacionales ocuparon Santander, pude a ver cómo se asesinaba y se mataba. Comprendí muchas cosas. A los reclutas nos cogieron prisioneros. Como yo no tenía ningún antecedente político de nada, como solo me habían reclutado, me movilizaron también los otros. Dejamos un fusil republicano para coger un fusil franquista. Los soldados reclutados éramos más o menos iguales en todas partes. No había mucho contraste. Después, por mi condición de funcionario de aduanas, me hicieron cabo interino, me encargaron cosas de contabilidad y secretaría y me libré un poco de las obligaciones militares propiamente dichas.

De ahí a terminar trabajando en el Plan de Estabilización de la economía española de los años 50.

El clima de posguerra fue terrible. Vivíamos con una cartilla de racionamiento, había censura previa de todo, no se podía leer más que lo que permitían. En cuanto pude, pedí traslado a Madrid para poder estudiar. Así, en los años 50, ya había terminado la carrera de Económicas. Por estas fechas se produjeron las dificultades económicas más graves, hasta con problemas de escasez que obligaron a España a abrirse, pese a las diferencias políticas. Se iniciaron relaciones con Francia y un funcionario del Banco de España, Juan Sardá, que era un funcionario ya experimentado de la época de la República, consiguió relacionar a los economistas de la OCDE con el Ministerio de Hacienda español. Sardá dirigió una comisión encargada de las relaciones económicas de España con el resto de Europa. Esa comisión estaba compuesta por funcionarios de distintos ministerios y durante unos cinco o seis años yo formé parte de ella con una participación activa en representación del Ministerio de Hacienda. Naturalmente me hice europeísta enseguida. Me refiero al ideal de una Europa unida que teníamos entonces y que, en el caso de los españoles, además, nos proporcionaba la esperanza de acabar con el franquismo.

Y ahora los problemas de soberanía que tenemos con la troika, el rescate…

¿Quién tiene hoy soberanía? ¿Qué país se cree independiente? Ni Estados Unidos es independiente. En el mundo actual no hay esas independencias, hay interdependencias, pero no hay independencias. Aquello de un país con sus fronteras y su castillo es ya el pasado.

Volviendo a Europa: desde hace mucho tiempo estoy diciendo que a base de austeridad no se gana nada. Si impones austeridad para pagar lo que debes, pero al mismo tiempo trabajas para crear riqueza, vale; en caso contrario, como se viene haciendo, no solo no arreglas nada, sino que lo empeoras. El Gobierno español lleva un año sin hacer nada más que recortar, ¡austeridad, austeridad! Con eso nos hundimos cada vez más. Y lo mismo han hecho otros países, incluso Francia, con matices y diferencias, también se encamina a lo mismo.

Lo único que sabe hacer este sistema es comprar la publicidad, comprar con dinero lo que quiere conseguir y quedarse con el beneficio para ellos. Y educar a la gente para que sean productores, técnicos, buenos servidores, consumidores que se presten mucho a las especulaciones del mercado. Pero eso se va a extinguir. Ya no estamos en 1900. Es otra vida.

El sistema ya no tiene ideas frente a las novedades. No sabe utilizar Internet como se podría y debería utilizar, no se ha adaptado a las formas nuevas de comunicación, solo gestiona formas elementales. Se han inventado muchas cosas en los últimos cien años que el sistema todavía no ha asimilado. Con Internet pasa algo parecido a lo que ocurrió en el siglo XV con inventos como la imprenta, por ejemplo, que condujo a un mundo distinto. Ahora pasa algo parecido: nuevas técnicas, nuevas formas de trabajo, nuevas formas de asociación, videoconferencias, teletrabajo. El trabajo se puede organizar sin necesidad de movilizar todos los días setecientos mil automóviles. Estamos ante cambios sustanciales aún por asimilar que pueden llevarnos tanto a barbaridades como a organizar la vida de un modo más humano, racional y equitativo. Se dice “otro mundo es posible”, a lo cual yo siempre he opuesto “otro mundo es seguro”. Mejor o peor, dependerá de nosotros, pero la vida es cambio.

José Luis Sampedro para Jot Down 3

Ha calificado a los partidos políticos de “zarandajas”, pero si queremos un cambio, ¿quién va a escribir las leyes que lo provoquen? ¿Qué alternativa hay?

Las alternativas se están inventando ya. Yo no estoy al día porque no uso el ordenador. Cuando se impuso, yo dije: “a mí esto no me interesa, me voy a morir pronto y no pienso aprenderlo”. No entiendo nada de eso que llaman Twitter y demás, pero me doy cuenta de que, gracias a la red, se están desarrollando otras formas de agregación social, formas espontáneas de relación y de movilización social. Actualmente las comunicaciones permiten convocar una reunión, una protesta con inmediatez; con eso del “pásalo”, se están creando formas de asociación diferentes superando a los sindicatos clásicos, que tienen el lastre de la poltrona, de negociaciones y pactos no siempre explicados ni entendidos. En cambio, estas otras asociaciones, las de las mareas, son otra cosa. Los de la sanidad, los de la educación, todas estas manifestaciones son cosas que los sindicatos no han sabido organizar con esa fuerza. Vemos cómo los sindicatos y los partidos, en lugar de orientar o guiar, van a remolque de las reacciones ciudadanas. Estamos en un momento de cambio social, de mentalidad diferente, de vuelta a valores de solidaridad frente al lema “el dinero lo compra todo”. Como decía Marx, el capitalismo lo convierte todo en mercancía, pero con la contestación social, parece que está surgiendo otra cosa. No sé cómo será ni qué será. Pero se vislumbra otro sistema.

Pero por ahora a lo que vamos inequívocamente es a una transformación económica sin precedentes, cuantos más recortes, menos poder adquisitivo. No hace falta ser experto en economía para ver eso. ¿O es distinto?

Veremos en qué acaba. Con las movilizaciones se están consiguiendo algunas cosas. Pocas, pero en cierto modo, nos indican el camino. Por ejemplo, se han parado varios desahucios; se ha obligado al PP a aceptar la ILP firmada por millón y medio de ciudadanos en apoyo a las reivindicaciones de la Plataforma de Afectados por las Hipotecas; el Hospital de la Princesa, finalmente, ni se cierra ni se regala al amigo de turno; el ministro de Justicia se ve obligado a rectificar, aunque sea parcialmente, en el tema de las tasas. Y, si bien parece más difícil, espero que, más pronto que tarde, también el ministro de Cultura ceda un poco y se pueda mejorar algo su nefasta ley. Ya sé, todo esto es poca cosa, pero por algo se empieza. La gente se está dando cuenta de que todos estos movimientos tienen algún resultado. Más o menos, pero van teniendo sus resultado. Y la actitud que vemos hoy hasta en las caras de los gobernantes ya no es la misma que al inicio de su mandato, cuando anunciaban los recortes riéndose y nos lanzaban mensajes tan educados como el “que se jodan”. Seguramente lo siguen pensando, pero se van dando cuenta de que su poder no es tan absoluto como ellos se creían. De modo que algo habrá. De los gremios surgieron los sindicatos y eran otra cosa, quién sabe qué surgirá de los sindicatos en un futuro. 

Lo que más domina a la gente es el miedo y se trata de que el miedo cambie de bando, que lo tengan ellos. Y algo debe ir en esa dirección cuando los políticos no admiten preguntas en las ruedas de prensa, cuando el presidente del Gobierno ha llegado a dar una incluso en diferido, dicho sea de paso, igual que los finiquitos en su partido. Pero ahí tengo que añadir otra cosa: se ha perdido mucho el sentido de la dignidad. No entiendo cómo lo toleran los periodistas. Supongo que también por miedo.

He visto en la hemeroteca que al principio el Gobierno de Esperanza Aguirre en Madrid tuvo problemas con las asociaciones vecinales y proclamaba el contradictorio razonamiento de que estas no iban a tener más derechos que otros ciudadanos. Parece que el poder ve la figura del ciudadano organizado como un claro enemigo.

Las asociaciones de vecinos tuvieron un papel muy importante en la llamada Transición e hicieron bastantes cosas, por eso ya las machacaron incluso antes. Porque eso era pensar en libertad.

Un ejemplo paradigmático es el caso de Sintel. Los propios sindicatos acabaron abandonándolos porque las cúpulas jamás soportan que la base se organice, tenga sus ideas, que se lo monte bien y tenga éxito. Lo digo, además, como presidente honorario de Sintratel. Cuando estaban con su acampada en la Castellana, fui a verles y simpaticé enormemente con aquella gente. Estuve ahí con ellos. Entonces ya era cardíaco y uno de los días que fui me puse malo en el campamento. Se volcaron, agradecieron mi esfuerzo y mi gesto hacia ellos siempre con una lealtad y un cariño extraordinario. Luego he escrito artículos en su favor. Me he solidarizado con ellos porque eso era verdad. Eso era auténticamente verdad, aquellas cabañas, donde fui a tomar café. Me guardan un cariño y yo a ellos… eso es humano. Cada vez me siento más hombre de pueblo. De gente de corazón y de honradez.

[Mira a Olga Lucas y ella nuevamente le da un respiro rememorando por él sus vivencias con los trabajadores de Sintel y después Sintratel]:

Nosotros fuimos allí sin más. Se habían acostumbrado a que fueran famosos, con prensa y fotógrafos, que les venían bien para la publicidad. Pero nosotros llegamos solos, preguntamos quién era el encargado de la acampada porque queríamos colaborar económicamente, y entonces alguien dijo ¡pero si es Sampedro, si no hemos avisado a la prensa! Y dijimos que solo queríamos colaborar, aportar algo de dinero, nada más. Les llegó al alma que fuera algo normal. Fuimos varias veces, siempre que podíamos, fuera de focos, sin avisar ni nada. Pasábamos por ahí y les saludábamos como quien visita a un amigo por sorpresa. Y lo han agradecido muchísimo.

Y, sobre todo, agradecieron que no les diéramos la espalda, después, cuando tras levantar el campamento, les traicionaron, tanto el Gobierno como sus propias cúpulas sindicales. José Luis escribió a los grupos parlamentarios para que les escucharan y el único que le contestó fue Gaspar Llamazares. Los socialistas dieron la callada por respuesta, ni un acuse de recibo por mera cortesía y respeto a la figura de José Luis Sampedro. Ni siquiera para decirle “agradecemos su interés pero no está usted bien informado”. ¡Simplemente se les dejó tirados! Fuimos muy pocos los que permanecimos fieles a su causa. Por eso ellos le aprecian tanto, porque fue de los poquísimos que no les cerró las puertas cuando ya pasaron “de moda”.

José Luis Sampedro para Jot Down 4

Ahora que se cuestiona la calidad de la democracia española, ¿a usted no le da algún tipo de reparo pensar que fue elegido senador por designación del rey?

No… Yo, entonces no tenía ninguna relación con la casa real ni pertenecía a ningún partido, por lo que la llamada del rey me sorprendió. Cuando llamó a casa y descolgué el teléfono me quedé estupefacto. Por un instante dudé de si no me estarían gastando una broma, pero no, su voz era perfectamente reconocible. Me dijo algo así: “Soy el rey, tengo que designar a unos cuarenta senadores (ya no me acuerdo de la cifra exacta) para las Cortes Constituyentes y he pensado en usted”. Naturalmente, empecé negándome, porque no me interesaba. Nunca me ha dado por la política activa. No me atraía nada, me distraía de mis cosas. Me resistí mucho, pero él me insistió. Al final, ya para no ser descortés, le dije que iba a pensarlo, pero no disponía de tiempo; era media tarde y él tenía que entregar la lista a tiempo para el telediario de las nueve. En ese momento recordé una frase de un amigo mío: “Si te dan un martillo, ponte a clavar”, y acepté pensando en que, después de todo, si no era capaz de clavar ni un solo clavo, siempre podría renunciar.

El Senado tuvo sus aspectos divertidos. Hubo buenos momentos. Conocí, además, a gente interesante, me acuerdo de Juan María Bandrés, por ejemplo, y otros personajes que venían de la izquierda, la tolerada entonces, que decían cosas sugerentes. Pero tras el período constituyente lo dejé. Cuando se disolvieron las Cortes y se convocaron elecciones el PSOE me ofreció presentarme como independiente en la lista por Madrid, pero dije que no. A mí la carrera política ni me interesaba entonces ni me ha interesado después.

Mi interés por la política es en el sentido original del término, como ciudadano preocupado por los asuntos de la polis, pero no sirvo para la práctica de la política activa, para estar sujeto a una disciplina de partido, supeditar mis palabras en función de lo que da o resta votos. Me ha gustado siempre la independencia y mi autonomía personal a la hora de solidarizarme y apoyar causas que considero justas. Lo que comúnmente se entiende por éxito político no me atrae nada. Me han ofrecido cargos, algunos de alto nivel y bien remunerados, y siempre he dicho que no.

Tengo entendido que para escribir sus novelas tenía que levantarse de madrugada todos los días, que se documentaba durante años para cada libro. Todo eso sin un éxito que le llegó mucho tiempo después. ¿Concibe la escritura como algo, digamos, épico? ¿Una labor solitaria y heroica, al margen del reconocimiento que le puedan dar a uno?

He madrugado mucho toda mi vida. Empecé a escribir, a tener ganas de escribir, en Aranjuez. Porque me hacía ilusión. Pero cuando empecé a escribir en serio fue durante la guerra, empecé a pergeñar una novela, La Estatua de Adolfo Espejo, que terminé en el 39 o 40. Y efectivamente, en Madrid, me levantaba entre las cuatro y las seis y escribía hasta las ocho o las nueve que me iba al Ministerio. Trabajé muchísimo, pero la literatura siempre tuvo su lugar a una hora temprana porque es cuando tenía más ideas. Y ya agotadas, me iba a la calle a ganarme el pan.

Para documentarme he leído mucho. Cuando digo que Laureliano entró con la reina Cenobia, por ejemplo, es que lo he leído. Cuando describo la Alejandría de aquella época, previamente me he ido al Museo Arqueológico Nacional, he conocido al director, me ha enseñado planos. Me han enseñado mucho muchísima gente. Yo necesito documentarme porque así me creo mejor lo que invento e inserto lo que realmente pasó. Introduzco mi historia y mis personajes en lo que pasó de verdad.

Para otra de mis novelas, Octubre, octubre, tuve una ocurrencia. Yo quería tener una idea de cómo vivía la gente del barrio de Madrid sobre el que yo escribía. En aquella época daba clases de doctorado en la facultad y como siempre me ha gustado preparar a conciencia mis clases, tenía la costumbre de entrar en un bar cercano a repasar mis papeles tomando un café. Me di cuenta de que en la mesa de al lado, a esa hora en la que no había casi nadie, se juntaban cuatro o cinco mujeres del barrio, de esas que hoy algunos llamarían “marujas”, que se reunían para hablar de lo suyo. Decían cosas muy interesantes para la novela que estaba escribiendo. Naturalmente, no podía meterme, sin más, en su conversación que, además, hubiera dejado de ser espontánea. Entonces recurrí al truco de fingirme sordo. Me compré en el Rastro un audífono bien visible. Aún no se habían comercializado estos tan discretos, con los aparatos de antes la sordera no se disimulaba. Así, cuando llegaba allí con el aparatoso audífono puesto, me sentaba en una mesa cerca de las señoras, sacaba mis apuntes y me quitaba el audífono simulando ser un sordo concentrado en sus papeles. Ellas, al pensar que no me enteraba de nada, no bajaban la voz y charlaban tranquilamente de problemas domésticos, de riñas, de los maridos. Criticaban a sus maridos, a sus hijos, a las vecinas. Algunas, muy castizas, tenían mucha gracia en sus expresiones. Todo aquello me resultó de gran utilidad para describir a los habitantes del barrio. Bueno, son inventos, trucos, como el que se disfraza de algo para meterse entre gente y estudiarla. Trucos de antropólogo. Cada maestrillo tiene su librillo.

Pero, efectivamente, durante cuarenta años, escribí sin ser conocido por el gran público. Octubre, octubre marcó un hito, y luego La sonrisa etrusca fue el primer libro de lo que podríamos llamar éxito. A partir de ahí, sí se puede decir que soy un escritor con éxito de ventas relativo. Quiero decir que sí, que mis libros se venden, no me puedo quejar, pero tampoco soy de esos que venden sus libros por millones. Durante las décadas en que ni era conocido ni vivía de la literatura nunca trabajé buscando fama, gloria y mucho menos para ganar dinero o llamar la atención de los críticos. Trabajaba para explorarme a mí mismo, para explorar a los demás y para quedarme satisfecho con lo que yo descubría. Lo he resumido alguna vez con la expresión “ser arqueólogo de uno mismo”, “hacerse a uno mismo”. Y, aunque la literatura no es la única vía para ello, es la que yo he necesitado.

Habla a menudo de eso, del “autoaprendizaje” como forma de vida.

Yo comparo la educación con un árbol. Parte de una semilla, y en ella hay unas potencialidades, lo mismo que el hombre nace con unas potencialidades en los genes. Luego esas potencialidades se verán reforzadas o dificultadas, o complementadas dependiendo de las circunstancias en que se nace y se crece. Pero dentro de esas condiciones impuesas por nuestro origen y el mundo que nos rodea, podemos tomar decisiones y elegir un camino u otro. Muchas veces se dice que no tenemos libertad porque dependemos de muchas cosas, es cierto, pero también hay un margen para nuestras propias decisiones y elecciones. Podemos elegir entre depender de unas circunstancias o de otras, ser colaborador de una cosa o de otra, es decir, puedes ir conformándote.

La tarea de uno, como digo desde esa primera novelita que he citado antes, La estatua de Adolfo Espejo, es hacerse uno quien es. Yo estaba en aquellos tiempos, el año 37, muy satisfecho por tan gran descubrimiento, pero luego me enteré de que hacía 2000 años que esto ya lo sabían los griegos. Pero bueno, en ese momento yo descubrí el Mediterráneo y ya es una gran cosa descubrir el Mediterráneo. Aunque otros lo hayan descubierto antes, la satisfacción de tu propia revelación no te la quita nadie.

¿Y quién es uno? Pues no se sabe muy bien. Porque como uno se va haciendo a lo largo de la vida, va cambiando de una manera o de otra. Pero en el interior de cada uno, siempre que se haya aprendido a pensar libremente, hay una especie de brújula que, si bien muchas veces no nos dice lo que tenemos que hacer, casi siempre nos dice lo que no tenemos que hacer. Y esa voz interior hay que saber escucharla. Uno va andando, vacilando, dice: voy a ir por aquí, y se encuentra con que la brújula le dice que no. Y así, titubeando, llega uno a los 96 años. A mí me preguntan ¿qué piensa usted de usted mismo? Pues que he llegado a ser un aprendiz de mí mismo bastante bueno. Me parezco bastante a lo que yo quería hacer con José Luis Sampedro. No es una gran cosa, ni mucho menos, pero para mí significa mucho llegar a ser lo más parecido a lo que quería ser.

La vida que me dieron la he desarrollado, la he cultivado, he trabajado para ella y por ella. He sido un buen servidor de esa vida sirviéndome a mí mismo. Bueno, pues eso es la vida, hacerse quien es uno, y ya está. Y ahora se me acaba y lo acepto tranquilamente. Tengo la suerte de que para este último tramo no puedo pedir mejor compañía que la de Olga. Le debo todo. Todas mis comodidades, todas mis ventajas, todos los cuidados que exige mi estado y ella me los dispensa sonriendo. En esas condiciones, ¿qué voy a pedir? A estas alturas, solo pido acabar con suavidad. Aterrizar con dignidad, sin estrellarme.

José Luis Sampedro para Jot Down 5

Fotografía: Fran Ferrer

95 comentarios

  • Las fotos son editoriales. Parece el Mesías con esa luz blanca.

    • No entiendo… Mesías???
      Fotos con cariño con regulares condiciones de luz, en su bonito piso de Madrid una tarde cualquiera. Luz natural, claro. A un señor de 96 años no se le puede molestar con flashes… El fotógrafo ver, oir y disparar. Mimetizándose con el mobiliario.

      • Hola Fran F. ,

        El primer chispazo al ver las fotos es la luz trasera. el pelo blanco. La piel de Sampedro. En fin, el Mesías. Desconocía lo de los flashes porque no tengo ni idea de fotografía. El caso es que me sigue pareciendo un guía o algo así.

        • Olé, Fran acabo de ver que eres el fotógrafo. Pues te doy la enhorabuena porque son estupendas. Muchas gracias.

          • Muchas gracias… La fotógrafa oficial de Jot Down es muy buena también… Yo solo he colaborado en esta entrevista… Y me encanta.

        • A mi me parecen perfectas para acompañar a la entrevista. Reflejan la fragilidad del entrevistado a la vez que su seguridad en sus convicciones. Repito, perfectas.

    • Pues a mí me gusta la foto en la que la mano tiene un protagonismo especial. Precisamente no es una mano mesiánica, sino explicativa.. lo que demuestra el carácter del personaje: explica, aduce, expone, contrasta.. no impone mensajes.

      • Hola José Angel,

        Umm no había caído en lo de la mano. Como todo es interpretable, puede ser la mano del Mesías. Es coña: para el 15M Sampedro ha sido un espejo de comportamiento personal y como tal, un guía.

        Un saludo,

        • Observa que los dedos de Sampedro indican un movimiento de avance en la explicación. Hay en esa maravillosa mano un ademán de cosechar el fruto de la razón, de ir caminando poco a poco, pensamiento a pensamiento, hasta conseguir convencer al otro de lo que uno mismo cree que es bueno para los dos.

          Un saludo para Maqrol.

  • Admiraba a Sampedro como novelista, pero aquí demuestra una ignorancia lamentable en asuntos que -se supone- un hombre instruido debería tratar con más prudencia. Al mismo tiempo, despliega una lucidez tenaz en muchas observaciones. No sé, me deja una impresión. Veamos.

    Afirma, sobre el Génesis:

    “En fin, es una historia tan inverosímil, tan incongruente, tan absurda, que dices: bueno, ¿esto a qué viene? Ah, viene para decir luego que el hombre es un ser absolutamente excepcional, que está por encima del mundo mismo”.

    Mezcla sin ton ni son el pasaje bíblico original (del siglo VII a.C., por lo menos, y que es esencialmente mítico, no científico ni realista), con la exégesis cristiana posterior de los siglo IV y V (lo cual implica una buena dosis de gnosticismo o de influencias griegas filosóficas). Un buen libro de antropología bíblica le haría darse cuenta del dislate de juzgar el Génesis con la razón ilustrada con la que lo juzga; lo de desmontar con él la teología cristiana está fuera de lugar. Se desmonta mejor mediante la lingüística, al poner en tela de juicio el mismo concepto de “Dios”, “hombre” o “Creación”. A continuación arremete contra los más burdos imperativos cristianos. Ciertamente, hoy e día, la religión en España no puede estar más en caída libre. Con cada año bajan las vocaciones, y la imagen de la Iglesia es socialmente muy negativa.

    (No es la Iglesia la que tiene que preocupar, por mucho que el ministro bobo de turno la ensalce. Sino el dominio creciente de la Empresa y de la Banca: ¿no está ya la educación enfocada cada vez más a formar obreros, borregos a los que asignar un empleo? ¿no está la universidad ya sometida a la subvenciones privadas para costearse un máster? ¡Ya le gustaría a la Iglesia tener la mitad de la mitad de ese poder!)

    Pero a criticar a la Iglesia mezclando argumentos diversos y no muy certeros emplea un tercio de la entrevista.

    Y llegamos a la otra cara de la moneda. No se percata de que lo que hoy en día triunfa es el Capital (y eso que cita a Marx), el Dinero, el Futuro. Él mismo dice, no obstante:

    “Lo único que sabe hacer este sistema es comprar la publicidad, comprar con dinero lo que quiere conseguir y quedarse con el beneficio para ellos. Y educar a la gente para que sean productores, técnicos, buenos servidores, consumidores que se presten mucho a las especulaciones del mercado.”

    Esto es lúcido, y es algo que no se suele decir: Cómo la crisis genera el miedo necesario para que la gente tema, agache la cabeza, y sean “buenos productores, técnicos, buenos servidores, consumidores…”.

    Pero añade: “Pero eso se va a extinguir. Ya no estamos en 1900. Es otra vida.”

    ¿Qué se va a extinguir? ¿Nuestra educación como vasallos del Capital? ¿Que nos sometamos al Mercado como si éste fuera un azar ajeno al hombre? No entiendo muy bien ese matiz, la verdad. No sé a qué se refiere.

    Prosigue:

    “Estamos en un momento de cambio social, de mentalidad diferente, de vuelta a valores de solidaridad frente al lema “el dinero lo compra todo”. Como decía Marx, el capitalismo lo convierte todo en mercancía, pero con la contestación social, parece que está surgiendo otra cosa. No sé cómo será ni qué será. Pero se vislumbra otro sistema.”

    Y aquí, tristemente, tengo que recordarle que no. Que la contestación social sólo aumenta la fe en el Dinero. La gente no protesta CONTRA el dinero. Protesta para que NO les quiten dinero. Ahora todo el mundo sabe lo que es el IBEX, la Prima de Riesgo; consultan las noticias económicas. Si echamos la vista atrás, eso no sucedía hace 10 años.

    “Lo que más domina a la gente es el miedo y se trata de que el miedo cambie de bando, que lo tengan ellos. Y algo debe ir en esa dirección cuando los políticos no admiten preguntas en las ruedas de prensa, cuando el presidente del Gobierno ha llegado a dar una incluso en diferido, dicho sea de paso, igual que los finiquitos en su partido.”

    De nuevo atina a medias. Ese miedo de la gente es el que hace que estén quietecitos. Podría tal vez la muchedumbre organizarse para ir contra el Gobierno, pero mientras prime el individualismo de “mientras a mí me vaya bien, no hago nada”, o, al revés, “me va ya bastante mal, no quiero más líos”, el Gobierno sabe que puede hacer lo que quiera. Mientras la libertad de expresión garantice que todos puedan opinar hasta quedarse sin voz, pero al mismo tiempo impotentes, el Gobierno no tendrá miedo.

    “Mi interés por la política es en el sentido original del término, como ciudadano preocupado por los asuntos de la polis, pero no sirvo para la práctica de la política activa, para estar sujeto a una disciplina de partido, supeditar mis palabras en función de lo que da o resta votos. ”

    Aquí sí se aparece el mejor Sampedro. Sencillo, llano, sin teorías extrañas, sin rencores personales, y diciendo algo que tampoco se escucha hoy en día.

    De la parte literaria nada que decir. Es él expresándose sobre su arte, y ante ello lo único que se puede hacer es leer y aprender.

    • Caballero, al igual que usted ha querido recordar al señor Sampedro lo que usted cree que es cierto (con toda lógica, pues usted habla de lo que conoce), mi deber moral es informarle de que no es todo es así, y me refiero al párrafo en el que dice: “Y aquí, tristemente, tengo que recordarle que no. Que la contestación social sólo aumenta la fe en el Dinero. La gente no protesta CONTRA el dinero. Protesta para que NO les quiten dinero. Ahora todo el mundo sabe lo que es el IBEX, la Prima de Riesgo; consultan las noticias económicas. Si echamos la vista atrás, eso no sucedía hace 10 años.”

      Si bien es cierto que la gente hoy día tiene más conocimiento sobre la economía y salen a la calle por ello, no es cierto que la gente NO proteste CONTRA el dinero; claro que lo hace. Ahora más que nunca, tenemos información por todos lados, correcta o incorrecta, pero la tenemos, más que hace años atrás. Eso es lo que en realidad no ocurría hace 10 años. Puesto que ahora tenemos un conocimiento y perspectiva bastante más amplia, tenemos la capacidad de cuestionar con más acierto aquello que conocemos o estamos conociendo.

      La realidad es que ahora nos damos cuenta, mejor que nunca, de la injusticia y desigualdad que generamos las personas por el dinero, y es ahora cuando la gente se molesta en buscar (y aprender) alternativas a ello. Le propongo la Economía Basada en Recursos, del llamado Proyecto Venus (The Venus Project). Si lo desea infórmese, haga sus críticas y lo que usted necesite, pero no se quede atrás en conocimiento.

    • Creo que confundes ignorancia con opinión. Sin embargo no dudas en darle a tu opinión el grado de certeza. Que los jucios de Sampedro acerca de la evolución de los movimientos sociales no concuerden con los tuyos no significa que sea un ignorante. La idea de Sampedro con respecto a la religión me parece excelente, pues pretende cuestionar desde la razón los postulados sobre los que se basan las creencias. Entendería tu crítica si esto fuera un libro de antropología bíblica (como el que dices que debería leer Sampedro) pero es una entrevista y lo que defiende Sampedro es una actitud ante la idea religiosa, cuestionarla desde los cimientos, nada más y nada menos.

      • La verdad es que fue una imprudencia por mi parte cotejar su opinión social con las mías, aunque ahí quedan (y que conste que no quiero que lo dicho por mí sean sólo opiniones; muy a mi pesar, me temo que constatan más de lo que parece). En fin, tal vez no tenga mucha lógica. Lo reconozco.

        Pero en la parte de la religión… Sampedro critica a la Iglesia, que poco, o nada, tiene que ver con el Antiguo Testamento. Es cierto que la Iglesia ha usurpado esa mitología, pero Sampedro no cuestiona la idea religiosa (es una idea tan amplia que no puede consignarse sólo en unos párrafos del Génesis: ¿por qué no el Corán, por qué no los misterios órficos? Sampedro emplea el racionalismo del siglo XX para señalar el absurdo del Génesis. Y ahí es donde creo que falla sus dardos. Igual que la maldita Iglesia usó vilmente la mitología judaica para sustentar sus dogmas, Sampedro arremete contra esa misma mitología para echarlos por tierra. Pero la cosa no es que la mitología sea racional o no (es un mito: por definición no lo es), que es lo que él denuncia; sino que Dios, como concepto, es en verdad absurdo e idiota. Para desmontar a Dios no es necesario machacar un texto hebreo precristiano que refleja costumbres y leyendas nómadas.

        Ahí es cuando creo que a Sampedro le puede la rabia contra la Iglesia: cuando no es capaz de ver un texto en su sitio, en su época, en su sana distancia.

        Es más, añado: cuánto más puede uno hallar belleza en esos textos cuanto más los rescata de la Iglesia, de la fe, de toda la mierda que le han echado los siglos. Un texto tan rico y añejo como La Ilíada, despreciado por culpa de la maldita Iglesia.

        En ese “no distinguir” entre el texto y sus manipuladores es en donde cifro su torpeza.

        En lo demás, me sigue pareciendo un señor admirable.

        Un saludo y gracias.

        • “Sampedro emplea el racionalismo del siglo XX para señalar el absurdo del Génesis”

          Amigo Javier C., el Sr.Sampedro en su entrevista cita: “La tarea de uno, como digo desde esa primera novelita que he citado antes, La estatua de Adolfo Espejo, es hacerse uno quien es. Yo estaba en aquellos tiempos, el año 37, muy satisfecho por tan gran descubrimiento, pero luego me enteré de que hacía 2000 años que esto ya lo sabían los griegos. Pero bueno, en ese momento yo descubrí el Mediterráneo y ya es una gran cosa descubrir el Mediterráneo.”

          Seguro que el racionalismo del siglo XX sea el mismo que 2000 años antes ya aplicaban los griegos.

          Lo único que pretendo decirte, es que tal vez para la perspectiva nos falte la madurez que en el caso del profesor es innegable. El mismo, siempre antepone sus ganas de crecer a su sabiduría. Expresa más dudas que certezas y esa humildad sincera queda patente como la mejor de sus enseñanzas para los que quieren aprender.

    • - Hombre, si para no protestar contra el dinero, no se que son todos los mensajes contra los bancos, la troika,…
      – Estoy de acuerdo en que el valor supremo es el dinero, y eso lo ha dicho miles de veces Sampedro, pero la sociedad poco a poco se va dando concienciando, aun así es cierto que sólo se mueve por dinero. La presión del sistema también es muy grande.
      – Y él lo que dice es que el miedo está empezando a cambiar de bando y eso también es cierto. La gente cada vez tiene menos que perder y por tanto está más libre, es menos rehén del sistema.
      – A veces todos tienen razón con sus matices, tanto tú, como Sampedro.
      -

    • Nos seguimos “rasgando vestiduras”, con temas de religión???… En mi opinión la iglesia no se merece ningún respeto. Pero es solo una opinión, como cualquier otra que aparezca aquí.

      • No olvidemos que la crítica a la religión de JLP en esta entrevista. Surge directamente de la crítica a la situación de la educación en España.

      • “la iglesia no se merece ningún respeto. Pero es solo una opinión” esto caballero no es una opinión es un a actitud, y me permito añadir además, una actitud radical, intolerante, liberticída. “Nos seguimos “rasgando vestiduras”, con temas de religión” pues eso mismo digo yo, porque no dejan tranquila a la Iglesia y se dedican a otros menesteres, como por ejemplo hacerse voluntarios de Cáritas..ahhhh no perdón que Cáritas es la Iglesia no merece ningún respeto su labor.

      • el genesis:“En fin, es una historia tan inverosímil, tan incongruente, tan absurda, que dices: bueno, ¿esto a qué viene? Ah, viene para decir luego que el hombre es un ser absolutamente excepcional, que está por encima del mundo mismo”.
        Jose luis sampedro puede ser un hombre totalmente educado en muchas cosas, pero desde luego no conoce el verdadero significado de la Biblia.
        La Biblia, y la palabra de Dios va más allá de la simple religión católica.
        El afirmar que la Iglesia no merece ningún respeto muestra tu ignorancia.
        Cuando en la biblia se refieren a que Dios modeló al hombre COMO si fuese barro se refiere a una METÁFORA. Que además NISIQUIERA aperece en génesis. Esta metáfora del barro aparece en: job, jeremías, romanos y 2 de Corintios. De esta manera, Jose Luis S. muestra su tremenda ignorancia con respecto a la Biblia.
        LA IGNORANCIA ES ATREVIDA.
        Comparar la Biblia con la mitología Griega es absurdo. Acaso los Dioses griegos han enviado a un profeta que ha divido la historia en un Antes y Después? (Antes de Cristo ; Después de Cristo). Han enviado una persona que ha hecho milagros e incluso ha resucitado? Acaso se habla de la mitología Griega en todos los Continentes, como se habla de Jesús y de Dios? Por su puesto que no. Y sólo te he mencionado alguna de las cuestiones.
        ASÍ COMO TÚ COMO PERSONA TE MERECES RESPETO, LA RELIGIÓN Y OTRAS EXPRESIONES CULTURALES EXISTENTES MERECEN RESPETO.
        este comentario es un claro ejemplo de INTOLERANCIA. Por eso es que el mundo está como está, porque existen personas como TÚ que creen que tienen el derecho de irrespetar cualquier manifestación “ideológica” diferente a la propia.
        No dudo que incluso seas racista.. o etnocéntrico..
        Existe algo que se llama relativismo cultural, respeto, tolerancia. No tienes que creer en Dios para respetar a tus semejantes.
        TAN SOLO TENGO 19 AÑOS. NO ME FALTAN MÁS AÑOS PARA DARME CUENTA DE ESTE CLARO EJEMPLO DE INTOLERANCIA E IGNORANCIA. HE HECHO UN CURSO DE TEOLOGÍA Y ESTOY EN LA UNIVERSIDAD, POR SI DEPRONTO CREES QUE NO TENGO FUNDAMENTO INTELECTUAL PARA DEFENDER MI ARGUMENTO.
        en este mundo faltan seres HUMANOS.
        Somos el “animal” mas “racional” y estupido.
        atentamente: luisa

    • El comentario del señor javier C (que no sé por qué me parece leer… cremades) me parece de una osadía, de una impertinencia y de una falta de respeto… increíbles.
      “¡Sisebuto! Autosuficiencia consciente”, les llamaba a quienes adoptaban esta actitud, Don José, un entrañable sacerdote de Salamanca.

      • La verdad es que, releyéndome, no puedo más que lamentar, en efecto, ese tono de autosuficiencia con que escribo. Supongo que esto de Internet le embala a uno. Al mismo tiempo, lamento mis matices sobre lo social, por mucho que, releyéndome, y releyendo la entrevista, haya sitios en donde ahondar.

        Pero la crítica del Génesis no es que sea errada, es que manifiesta poca curiosidad por el verdadero texto. Y esto lo sostengo razonadamente, desde mi desdén por cualquier religión, en donde haga falta.

        Me parece de lamentar, porque la Iglesia tiene tantos, tantos, tantos puntos flacos; y que Dios es un engaño es tan evidente… que analizar así la mitología de un pueblo nómada de los siglos V y anteriores antes de Cristo me parece sorprendentemente cándido, viniendo de la boca de alguien al que tengo por tan sabio como Sampedro.

        De todo lo demás, lo dicho: mucha precipitación por mi parte. Y bienvenidas sean las palabras de José.

        Quítenseme si se pudiere las palabras autosuficientes, que las borro si hace falta, pues yo mismo me percato de ello.

        Pero que su crítica a la religión falla el blanco y es torpe, lo puedo firmar casi con sangre.

  • Si en el planeta hubiese mas personas como Sampedro, nuestra existencia sería bastante mejor. Ánimo, Maestro!

    • Para los comunistas, la URSS es capitalismo de Estado. ¿Y el rigor intelectual? No hay que confundir la bonhomia aguda con la razón. Desconfío de las soluciones fáciles y las argumentaciones circulares. Desconfío también de internet como Salvador de la humanidad; Twitter es divertido y útil pero cruel e injusto, Facebook se ha convertido en una casa de putas y los internautas tienen comportamientos de masa enloquecida respecto a determinados asuntos. Además, es legítimo criticar la religión, pero si en este país no respetas la religión católica, no respetas a la mitad de la ciudadanía. Y me imagino que es todavía más hiriente proveniendo de una persona que condicionada por una ideología tan estúpida como la religión que critica.

      • - No se donde has leído que Sampedro no respete la religión católica.
        – Él da su opinión, una crítica de la reiigión católica. Yo no veo la falta de respeto por ningún lado. Además, si has leído toda la entrevista, él ha recibido formación católica y creía en ello, lo que le da más legitimidad para hablar de ello.
        – En este país parece que criticar la religión católica es faltar al respeto, hay que censurar y no decir nada…

      • Ya estamos como siempre. Los católicos pueden criticar todo lo que no les gusta, pero cuando alguien les dice algo tan obvio como que la fe es contraria a la razón, se ponen dignos.

        Desde luego, con semejante actitud, no seré yo quien os respete.

  • Una entrevista deliciosa en la que el bueno de José Luis se explaya y, una vez más, nos admira con su inteligencia, sensibilidad y modestia.

    Mi sincera enhorabuena también al fotógrafo -Fran Ferrer- por sus retratos en B&N. Muy buen trabajo.

    • Mil gracias Joan…

      • La guerra civil empezó por un golpe de estado de los fascistas de España ayudados por Hitler… No veo que jotdown tenga tanto poder…

        • Revisa tus “conocimientos” de Historia. O tus fuentes para adquirirlos.

          De Sampedro nunca habloaré mal, pero que se quejen ahora tantos de Wert cando la educación en España lleva en barrena desde hace 25 años …

        • Fran majete dedicate a la fotografía porque tus sentencias son abrumadoras. Según tu un día por la mañana se levanto un General con el pie cambiado y penso que buen día para hacer una guerra civil. Te informo que antes del Alzamiento Nacional se habían producido cinco intentos de Golpe de Estado a la II República, y no precisamente de fascistas o derechistas, salvo el de Sanjurjo. Por cierto a unos los ayudo Hitler a otros Stalin. Por cierto, ¿qué te parece Stalin?

  • En el futuro se verá la guerra de comentarios en jotdown causada por la entrevista a Sampedro como el inicio de la II Guerra Civil.

  • A Evgeny Morozov le daría una embolia si leyera la entrevista cuando llegara al momento “no uso interné, pero va a cambiar el mundo y llevar a una nueva fase de la solidaridad”

  • ME ENCANTÓ DE PUNTA A PUNTA !!! ADMIRABLE !!! TRATARÉ DE QUE NO SOLO YO, APREDA DE ESTAS SABIAS PALABRAS !! LO COMPARTIRE A TANTOS COMO PUEDA Y SI LES GUSTA QUE HAGAN LO MISMO !!PARA QUE DESPUES DIGAN QUE LOS VIEJOS NO SERVIMOS PARA NADA.. QUÉ NO NOS VENGAN CON UTOPÍAS !!!

  • La prueba de la inutilidad de la existencia de dios, es que no haya hecho inmortal a JL Sampedro.

    La prueba de que dios no existe es que JL no sea inmortal.

    La prueba de que a dios le importamos un bledo, es que si JL Sampedro fuese inmortal, no los habría anunciado para nuestra alegria.

    • ¿Y la inmortalidad por las obras, monsieur?

    • Carlos, comparto tu fascinación por el personaje, pero puedo anticiparte que en nuestra mano está la inmortalidad de JL Sampedro, y que sería una putada que no pueda descansar. Solo espero que conserve la lucidez y capacidades hasta el último de sus suspiros.

  • Parece que en 2013 pudiera parecer ocioso hablar de nuevo sobre la más exitosa invención del hombre, que es la existencia de Dios; pero no es así. Aún resultan útiles los argumentos a los que acudíamos en la adolescencia cuando ufanos plantábamos cara al creyente de turno que nos pedía que probáramos la no existencia de un Creador y soltábamos aquello de que no es necesario demostrar que no soy negro o que no sé volar porque es obvio que soy blanco y sólo terrestre. Al finalizar el siglo veinte se pudo leer en buena parte de la prensa europea, en especial en la francesa, que se avecinaba un siglo veintiuno gozosamente laico, pero no acertaron, cada vez más las brumas del oscurantismo envuelven nuestra vidas.

  • José Luis ataca con precisión e ironía las bases que determinan el antropomorfismo que justifica la globalización y el capitalismo desmesurado en el que vivimos. Y nace en la propia tradición judeo-cristiana y en su concepto de hombre como amo del mundo y centro del universo. Un mundo descarnado que sólo hace más evidentes las diferencias entre ricos y pobres, como si no hubieran alternativas.

    Sin duda, una de las mentes más brillantes que ha dado esta península.

  • La religión” un delirio colectivo”, yo añadiría fruto de mentes enfermas y decadentes, que sufren de un miedo enfermizo a la muerte. Ni dieu, Ni maître, solo una vida para descubrir quien soy e hacer camino, lo demás solo son adornos que están en el camino y que cambian según las etapas. Vamos a morir todos y es lo mejor que nos va a ocurrir, sin la muerte la vida no tendría el mismo valor.Y ahora voy a cagar. Bonne journée les branleurs.

  • Como una especie más que habita el planeta nos comportamos de forma semejante al resto de especies (dinero/jerarquía) y no veo que haya variado mucho nuestro comportamiento a través de los siglos. No pienso pues que esta situación vaya a cambiar aunque sí se adapte.

  • En lo que al lamentable estado de la educación española se refiere, no se porque determinada izquierda oficial se empeña en echarle la culpa a Wert: la universidad española nunca valió mucho y la secundaria y el bachillerato fue la logse quien terminó con ellos. En esto el buen señor habla de oidas.

    • Sin quitarte la razón a lo que dices (las sucesivas reformas no han hecho sino empobrecer la educación), Wert parece que quiere volver a lo de hace 60 años. Y puestos a comparar, me quedo con la logse antes que con cosas como la segregación por sexo.

      • Ojalá salieran con la formación de los 60 actualizada. Ya que el artículo va de religión deberíamos dar gracias a Dios si ello sucediera. Y lo de la segregación por sexos es anecdótico ¿qué tendrá qué ver con la cantidad de conocimientos con que terminaban los estudios aquellos alumnos? ¿Cómo puede Ud. decir eso? Conocerá licenciados de entonces, pues compárelo con alguno de los de ahora… mire por dónde el Sr. Ferrer Lerín es uno de aquellos…

      • Totalmente de acuerdo es una barbaridad separar por sexos, aunque no menor que impartir las mismas matemáticas a un chaval que quiere ser mecánico, a otro que no sabe apenas sumar, al que quiere ser peluquera y al que va para ingeniero…todos en la misma clase de 3º de ESO. El Wert no puede estropear lo que ya lo está: lo curioso es que los auténticos causantes del dislate se pasean tan tranquilos, en tanto que el señor ministro no deja de recibir por todos lados…y en mi comunidad, último refugio del Estado del Bienestar pasan cosas como esta: http://www.abcdesevilla.es/provincia-aljarafe/20130225/sevi-cinco-suspensos-sirven-para-201302251920.html
        Pues nada, mientras Wert siga como chivo expiatorio tendremos a salvo nuestra buena conciencia progresista.

  • Impresionante Sampedro. Una vez más, vuelves a emocionarme. A mí, a un simple joven de 17 años que lee y escucha tus palabras con total atención. Recuerdo haberte conocido allá por 2011, con el auge del 15M y, a partir de ese instante, comenzar a interesarme aún más por tus diferentes opiniones. Eres todo un referente para mí en una edad donde debería estar admirando a Cristiano Ronaldo, Rafa Mora y demás personas que una parte de la juventud tiene tan en cuenta.

    Por cierto, no termino de ver la luz en la oración “el miedo va a cambiar de bando”. No estoy convencido, a saber cuantos “traicionarán” esta idea en cuanto sus situaciones personales mejoren, llegando a olvidarse de “la dictadura de los mercados” y demás. No obstante, se siente indignación, eso sí que es algo innegable.

    Gracias por seguir haciéndome pensar. Gracias.

  • siempre me encanta oírle y/o leerle acerca de la necesidad del hombre de no creerse nada y aprender a ser libre. Es cierto que no se nos educa para tener un criterio propio. La religión concebida como algo que te hace reflexionar y mirar hacia dentro e ir hacia adelante es algo positivo, pero eso era una cosa que ya existía antes de que apareciese el cristianismo. El desarrollo posterior del mismo tiene que ver con le necesidad del ser humano de hacer negocio con todo.

  • “No se puede juzgar a los regímenes comunistas, que no llegaron a ser comunistas, que lo intentaron y fracasaron porque desde antes incluso de proclamarse ya estaban rodeados de enemigos. La Unión Soviética tenía veintidós países atacándola nada más empezar. Y lo mismo pasa con Cuba. ¿Cómo hubiera sido Cuba sin el boicot, el embargo que la lanzó a los brazos de la URSS? Falta saber si el experimento hubiera podido llegar al comunismo con todos los países intentándolo a la vez o dejando en paz al que lo quisiera hacer. Porque si a ti te meten los enemigos en casa, acabas viéndolos hasta en la sopa y acabas persiguiendo a tu compañero. Siempre me he preguntado qué hubiera pasado si esas experiencias hubieran tenido lugar en condiciones normales. Es como los gérmenes, si el caldo de cultivo está hecho para que proliferen, habrá más infección que si hay asepsia.”
    ¿ Decís que este Señor es inteligente?¿Ahora una dictadura de izquierda es debida a los “enemigos externos”?¿Ahora las dictaduras se justifican?¿Estamos de coña?,preguntarle a la gente que extermino Stalin por el comunismo,lo siento,no podéis,la mataron.Habla de enemigos externos como si la URRS hubiera sido un país pequeñito,como si ellos no hubieran gobernado la mitad del mundo, por esa regla de tres el capitalismo tampoco tendría que haber funcionado y también pudo limitar los derechos y libertades,haber exterminado a gente,porque también tuvo “enemigos externos”.

    • Hola califa. De comprensión lectora vas justito. O eso, o que te cegaste al ver la palabra comunismo y ya viniste a ladrar a los comentarios.

      Esas palabras no son de Sampedro, son de su mujer.

      • Ladrar,ladran los perros,pero tienes razón,lo dice su mujer.Estoy con exámenes y tampoco me interesaba perder tiempo leyendo la entrevista de alguien tan tendencioso y la he leído rápido.Si has leído entrevistas,artículos,libros sabrás el cambio que ha pegado estos últimos años, volviéndose un poco radical,será cosas de la edad,porque cuando ocupaba puestos de poder no era tan radical y no iba contra el poder,pero gracias por señalarme mi error,Gazza. Perdona si te he ofendido por lo de los comunistas, soy apolítico,ni de derechas ni de izquierdas, pero estudio Historia y una de las cosas que he aprendido, es que cuando le das el poder a un comunista no se diferencia de un fascista o un nazi.

        • Así que apolítico, ni de derechas ni de izquierdas, comunistas = nacionalsocialistas, no te interesa perder el tiempo leyendo…

          No hace falta que digas más, se te ve el plumero rápido.

  • Me siguen sorprendiendo los comentarios.
    Entre tanto listo, uno se siente tonto.
    Grande Sampedro.

  • Y respecto a la educación, en este país ocurrió hace unos años que a alguien le vino a la cabeza equiparar a la baja. Es decir bajar el nivel de modo que “el tonto” no pareciese tan tonto. “El tonto” no era tonto, sino que no todo el mundo vale para estudiar. Pero en aquellos épocas no era muy bien visto meterse a Formación Profesional, eras tonto, vamos. “El listo”, o sea el más capacitado, prácticamente desaparecía en ese sistema, nadie destacaba, a nadie se animaba. Así se asentó un sistema educativo en el que se pasaba de curso sin haberlo aprobado, es decir sin demostrar que se podía continuar, llegando a la Universidad de cualquier modo, porque eso sí, había que tener muchos universitarios; como fueran, eso daba igual. Un sistema en el que no hacía falta esfuerzo para conseguir los logros que acabó creando una generación de individuos que no sabían lo que es dar un palo al agua, que sólo precisaban del esfuerzo de los demás, de sus contactos y de su capacidad de medrar. Por otro lado, al no apostar por una enseñanza de calidad en “oficios”, pero desde los 12 años por ejemplo, carecemos de profesionales cualificados allá donde mires.

    • Es uno de los chakras de la izquierda española, todos iguales pero en el mínimo. La igualdad es un punto de partida, nunca debe ser un fin. Un concepto muy sencillo que tanta gente no entiende.

      • Si, eso es , siempre igualdad en el acceso, pero sólo eso. Es increíble, así no se hacen ciudadanos responsables y competentes

  • No entiendo por qué no se me ha publicado un comentario en el que calificaba el pensamiento de Sampedro de adolescente; máxime cuando en el mensaje no había ningún insulto a la persona. Por lo visto este artículo está reservado por el moderador para bailarle el agua al señor Sampedro. Allá vosotros.

  • No creo que Jot Down haya bailado el agua a José Luis Sampedro a través de sus artículos. De hecho, ciertos sectores culturales y políticos han sustituido, a raíz de su muerte (una vez muerto ya no “hace tanto tilín”), la moda de menospreciar la obra y el pensamiento de Saramago por la de hacerlo con José Luis Sampedro. Tengo curiosidad por saber quién será el siguiente. Para gustos, tendencias y opiniones, ya sabemos lo que dice el refranero español, lo que me deja perpleja es la facilidad con la que se pontifica y se recurre al “argumento ad hominen” cuando se trata de “refutar” a quien no va de nuestro palo.

  • pensé que este lúcido no daría más entrevistas.
    un lujo.
    me bajo la última instantánea para mi ordenador. fotón!

  • La prueba de que la cultura no implica siempre decencia ni verguenza

  • Grande, Sr. Sampedro, piense usted que el sinWERTgüenza del ministro de educación y deportes (con todo ese ejército de pelotas que gravitan a su alrededor) debería quitarse la gorra ante semejante derroche de lucidez.-

  • Respetable por su edad pero pueril hasta más no poder.

  • Grata lectura. Su figura me ha parecido clarificada en voluntad, y con una filosofía práctica humilde y bastante apropiada. En ocasiones nos vanagloriamos con el juicio de intelectualidades desde un punto de vista de relatividad erudita, veanse muchos comentarios a esta entrevista, sin embargo no hay que quitarle el mérito a simplificar, a superar esa fase y afirmarte.

    A veces hay que dejarse de moderneces, del “si, aunque hay que tener en cuenta que tal… y claro ahí hay una constante dicotomía que pascual…”. A veces hay que concretar una voluntad para no dejar pasar el tiempo. Todo es una contradicción, así que una vez asumido lo mejor es afirmarse: “esto es lo mío, esto pienso, en esto me cago y con esto simpatizo.” Y creo que este hombre lo ha conseguido. Y tendrá argumentos mejores y peores para algunas decisiones o posturas, ciertamente, yo no estoy de acuerdo con todo, pero a cambio se ha construido con una voluntad vital que muchos quisiéramos.

  • Siempre le estaré agradecido por “La Sonrisa Etrusca”. Pero la reverencia que se le muestra ante los delirios justificativos de las dictaduras izquierdistas (el próximo que diga que Rusia o Cuba no son comunistas, que lo haga imitando a Fernando Esteso, por favor, así al menos nos reímos) le desacredita; respira un odio patológico al Capitalismo, sistema del que -sus viajes están ahí- bien hubiera podido exiliarse o combatir, pero parece haber disfrutado más desde las comodidades del sistema. Y la Educación… ni un plan integral de los desarrollados por la derecha ha llegado a desarrollarse, desde la victoria del rodillo felipista. Todos los diseñados por el PP fueron abortados.
    El Capitalismo, incluso en sus peores momentos ha evolucionado y s eha autocurado, más o menos traumáticamente. Los sistemas alternativos… ya se han visto.
    ¡Ah, no… que los malvados de la CIA no les permitieron desarrollarse… también fueron abortados…!

    • Entonces colijo que, según usted, la carga de la prueba de que “el movimiento y crecimiento acelerados de capital son buenos para la gente (aparte de pal capital mismo)” no corresponde a quien ello defiende, si no a quien no está muy convencido y alberga una duda en apariencia tan razonable: y, ¿por qué habría de ser bueno -también- pa la gente?). La forma de razonar esto tiene por fuerza que ser una falacia, no me digan: puesto que se atribuye a quien así duda la paternidad, patrocionio o defensa de esos “sistemas alternativos”. De esta forma se señala al que duda como dogmático, mientras que el comulga supongo que lo hace desde el puro y llano sentido común. Ay.

    • Por lo demás, tenga en cuenta de que no hay vulneración alguna de las reglas de la lógica en decir “odio a España pero no me gusta viajar al extranjero”, como dijo más o menos otro viejo maestro. Así que no se me apure a mandar al pobre Sampedro retrospectivamente a Corea del Norte.

  • Otro quizá menos conocido en general, algo más joven (no mucho) y que tiene una voluntad de hierro y unas opiniones rotundas es Ramiro Pinilla

  • Sampedro cuídate, Olga cuídalo, este sabio merece ver los resultados que palabras como las suyas terminaran produciendo en nuestra sociedad. Resultados que llegarán, le pese a quién le pese, protestamos pq nos quitan nuestro dinero si, pero no pq nos importe la riqueza (económica) nos importa la vida, y por desgracia vida digna y dinero son términos que van demasiado unidos en nuestra actual sociedad.
    “Yo también me siento hombre de pueblo, de gente de honradez y corazón”, muy bonita frase, de toda la entrevista me quedo con ella, actúa como el imán terrestre sobre la brújula, acta como las palabras de este sabio sobre nuestras conciencias.
    Sampedro cuídate, Olga cuídalo.

  • Pobrecito.

    Haber estudiado tanto los catecismos y haber tenido que aguantar tantas imposiciones de la Iglesia para terminar diciendo una sarta de bobadas tan grandes sobre el Génesis.

    No tiene ni puta idea sobre religión y mucho menos sobre interpretación de la Biblia. Es un auténtico botarate.

    • Bien razonado, don Alcazar, que no se diga (“botarate”!).

    • Hombre yo creo que más bien se refiere a cuando eres un niño y te cuentan estas cosas, y en esa época que él era niño, todavía peor, te lo contaban como si fuera verdad, y no había discusión posible, ni había nadie que te diera otra alternativa.

  • La entrevista es un sermón.La extrapolación de sus experiencias con unos anarquistas que, al parecer, y por suerte para él, no eran los de “la Brigada del Amanecer”, tampoco es nada relevante. Es un señor muy mayor para ser tan ingenuo. Os propongo otro señor mayor, mucho más original: Alejandro Nieto García. También es mucho más escéptico que todos estos candorosos señores que parece que no estaban a lo largo del casi siglo que tienen. Siento ser tan duro, pero no me ha gustado la entrevista. Otra vez será.

  • El mismo fervor religioso reconducido hasta erigir la Razón en otra Diosa. Diosa feroz , como no podía ser menos, con los que no se someten a su soberanía exclusiva .¿ Por qué ese afán totalitario y reductor de tintes tan antipáticos? . Es inevitable la alusión a ese infierno del miedo y a la oportunidad de que lo administren los buenos, es decir, lo de mi bando?.
    ¿ No sentís ya cierta vergüenza al hablar de buenos y malos aprovechando para identificaros con los primeros?. Yo no puedo por menos de sentir cierta vergüenza ajena, sentimiento al que debo, para bien y para mal, haber abandonado la adolescencia hace tiempo.

  • Madre mía los comentarios de jotdown. Supongo que el precio de ser grandes.

    Y para grande, Sampedro.

  • Me sorprende que, siento tan culta la audiencia de la entrevista, nadie se percate de que Sampedro suele hablar de la esencia de las cosas, no las define para convencerte, si no para captar esa esencia. Según yo lo veo, no se apega a ningún dogma, simplemente deja claro que ninguno es “el bueno”, pero que, indudablemente, unos tiran mas de sentido común que otros. Para mi, la mayoría de cosas que transmite este hombre son de una sabiduría fuera de lo común, de las que están en serio peligro de extinción.

  • Personalmente creo que es un hombre sabio, y por eso a muchos les parece simple. No se pierde en el detalle, porque efectivamente va al fondo del asunto. Sabe que toda estructura social es una “ficción”, que el capital tiene sentido como circulante, y que si lo dejas en el pasivo del balance sin crear contrapartidas en el activo le estás haciendo trampas a la contabilidad.
    Creo que cuando habla del cambio de las cosas y del traslado del miedo a la otra parte, lo dice precisamente por eso, porque arrancándole el capital (y por tanto lo que hoy representa el “éxito”) a los productores (los poseedores del talento, el trabajo, el ingenio…), para entregárselo por entero al propio capital, deja a este último sin significado. El capital es una abstracción a la que le damos sentido entre todos, si falla la base se desvanece, y eso lo están consiguiendo a marchas forzadas.
    En cuanto a la educación y la formación de la persona, habrá opiniones para todo, pero desde luego la mía es que a este señor no le pueden dar lecciones ni Wert ni sus acólitos, salvo que él mismo quiera tomar alguna.
    Para mí Sampedro está diciendo palabras mayores, por eso parece simple, y los que están acostumbrados a perderse en los detalles (que también tiene su importancia, pero supeditados a aquellas), no lo entienden.
    Es una opinión propia, como la suya.

  • Sobrevaloradisísímo este señor.

  • Un hombre que trata de conocerse desde la coherencia personal. Grande. Se puede estar de acuerdo con él, o no, en cuestiones políticas, subjetivas… pero no se le puede tachar de sobrevalorado cuando el valor sobre las cosas en una cuestión de cada uno.
    Personalmente lo valoro, y mucho. Me transmite una identidad de la que no me molestaría ser referente. Me repito: Honestidad, solidaridad, valor, empatía y, parece que cierto desapego a la cultura del “capital”.
    Mis máximos respetos a un gran humanista y salud.

  • Enorme el artículo y las fotos, muchas gracias.

  • Mis respetos a Sampedro. Una tarde conversación con él sería un regalo.

  • Caterva de impresentables la que pulula por aquí.

    Una entrevista sublime, a una PERSONA sublime. Pero claro, 96 años de vivencias y experiencias no son suficientes para los eruditos y genios que comentan por aquí. Al fin y al cabo su razón siempre será LA RAZÓN (uy, que curioso juego de palabras). Y si para hacer creer que esa razón es la absoluta hay que ningunear a los demás, se ningunea que para eso están.

    Sinceramente, lamentable actitud de algunos, al nivel de su falta de educación.

    Por lo demás, a mí me ha gustado. Genial el fotógrafo, el entrevistado y el entrevistador. De las mejores (si no la mejor) entrevistas que he visto por aquí. Mis felicitaciones.

  • Gracias por una delicia más, JotDown.

  • Bonita conversación. Palabras e imágenes. Gracias.

  • Un dia triste para la humanidad

  • Celebro haber leído esta entrevista, pero lamento haberlo hecho después de que José Luis Sampedro nos haya dejado. Descanse en paz.

  • siempre unos contra otros.
    Si valoramos a JL Sampedro será porque tiene experiencia y ofrece sus ideas -con más sentido que muchos, pero discutibles-, ha tratado de ser honesto siempre, ha trabajado mucho y bien, generado riqueza con sus clases y sus libros, ha proporcionado contento al lector. Ha amado a su alrededor.
    Hagamos lo mismo que él, y revolucionaremos el entorno. Educarse a tope, trabajar duro, ser honesto y reprimir la codicia, amar, e incluso, si eres creyente, ama a Dios, que te inspirará a hacer mejor el resto de cosas. Casi todo se resume en amar al prójimo como a tí mismo, o sea, deja de ser “de derechas”, o “de izquierdas”, respeta a tu próximo.

  • Hasta siempre jose Luis sanpedro.
    Ha sido un placer leerte ( la vieja Sirena, tan llena de sensibilidad,
    Seguira entre mis libros de cabecer
    a por siempre). Escucharte Tb fue
    siempre un placer.

  • Has vivido mucho tiempo, José Luis, pero para muchos de nosotros seguirás vivo en nuestra memoria mucho más.

    Ojalá dejemos de enzarzarnos en estériles debates ideológicos, que nos dividen y nos enfrentan los unos a los otros, y tengamos la cordura de recuperar el HUMANISMO que tú defendiste siempre, transformando este sistema podrido por el dinero y la codicia insaciable de algunos.

    Hoy, todos los que apostamos por ello estamos de luto. Nunca te olvidaremos, Sampedro.

    Que la tierra te sea leve, maestro.

  • De esos que trascienden y no mueren nunca…

  • Excelente entrevista. Marvillosa persona. ¿A quién acudiremos ahora?

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