
Si levanto la vista un poco y miro más allá de la pantalla de mi portátil en el momento de escribir estas líneas todo lo que puedo ver es un Mediterráneo brillante que desfila a ciento cincuenta kilómetros por hora. Intermitente, deslumbra, entre túneles y calas. Cuento asientos y cabezas en mi coche del tren que me (que nos) lleva de Barcelona a Valencia. Me pregunto cuántos de mis compañeros de viaje no están yendo, sino que están volviendo a casa. Hoy es 29 de julio y, como quien dice, empiezan las vacaciones. También para nosotros, los emigrantes.
Fue en 2009 cuando comenzamos a ser más los que nos íbamos que los que llegábamos, pero es desde 2012 que la diferencia se ha convertido en algo más que anecdótica. Mientras que la caída de inmigrantes se ha relajado, la salida de residentes se viene acelerando. El año pasado fueron 547.000 personas las que salieron de España para no volver (pronto, al menos). Y hay que tener en cuenta que estos datos están, muy probablemente, lejos de las cifras reales: al fin y al cabo dependen de que quienes se van hagan el esfuerzo de registrarse en el lugar de destino, de decir que aquí estoy yo. Lo cual muchos no hacen por falta de costumbre, porque les conviene estar empadronados en su ciudad de origen, por no ver o no conocer los beneficios, o simplemente porque no lo necesitan.
Cabe aclarar antes de proseguir que la mayoría de estas salidas no son tales, sino que se trata de retornos. Volver cuando las cosas van más mal que bien en la tierra de acogida, y más bien que mal en la de origen. El 87,6% de la emigración desde 2008 es de personas que no nacieron en España. Se trata en muchos casos de familias enteras, como atestigua el hecho de que la mayoría de emigrantes con pasaporte español son menores de quince años. Desde que comenzó la crisis, más de 140.000 chavales de esas edades se han marchado. En un país que hasta ahora había dependido de sus inmigrantes para no caer en un envejecimiento soporífero a la par que peligroso, esta es una pérdida que se pagará cara en el futuro.
Pero no es en esta sangría demográfica en la que se centran los medios, ni los debates de barra de bar. Son los jóvenes que se van quienes acaparan las conversaciones sobre la emigración, pobladas de padres y madres a medio camino entre el orgullo y la desazón. Los jóvenes y los no tan jóvenes: un tercio de las salidas del país entre 2008 y 2013 han sido de personas entre veinticinco y cuarenta y cuatro años. Sin embargo, apenas un 5,5% ha correspondido a los más benjamines (quince a veinticuatro años). Amparo González, que sabe bastante de estas cosas, considera que estos datos sugieren un perfil de emigrante patrio cualificado y preparado que no sale para mejorar y volver, sino para, simplemente, buscarse la vida. Por una vez, los datos confirman la impresión de nuestro entorno: el chico de veintitantos o treintaitantos (¡o la pareja!) que se larga porque aquí no tiene cómo ganarse el pan a pesar de disponer en su haber de todos los másters del universo conocido. No se escapa quien está aún estudiando ni quien no tiene la suficiente cualificación o conocimiento de idiomas como para encontrar un trabajo digno allá arriba. Tampoco quien se metió en una hipoteca con el dinero que ganaba alicatando otras. No. Se va quien puede.
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Pingback: La «movilidad exterior», o cómo nos fuimos de España
Los que nos quedamos, la sentimos. La desazón. La nostalgia por lo que no hemos vivido. Asistir a fiestas/quedadas de despedida es cada vez más frecuente y menos optimista, porque antes pensabas que volverían en un año y ahora sabes que puede que formen sus familias allá donde vayan, y nunca recuperes esa amistad tal y como la conociste. Y porque, como bien dice tu madre, qué coño vamos a hacer lo que nos quedamos, sin vosotros. Gracias por el artículo.
«Si os vais todos, quién va a arreglar todo esto.»
¡¡¡QUE LO HUBIERA ARREGLADO VUESTRA GENERACIÓN, COJONES, QUE TIEMPO HABÉIS TENIDO DE SOBRA Y SABÍAIS PERFECTAMENTE LO QUE PASABA!!! MIENTRAS OS HEMOS SERVIDO COMO MANO DE OBRA BARATA Y BECARIOS SIN SUELDO, NO HABÉIS DICHO NI MU. YA VERÉIS CÓMO NOS VAMOS A REÍR TODOS CUANDO NO QUEDE GENTE PARA COTIZAR VUESTRAS PENSIONES…
Anoche un amigo de trantantos me decia q el 90% de mis publicaciones a fcbk són respecto a este tema. Estoy indignada sí. Una madre como la tuya q sufre ver las peripecias de su hija para abrirse camino fuera ya q en españistán no os quieren. Una madre q luchó por la democracia en su juventud y NUNCA he dejado de hacerlo. Decepcionada por como nuestra generación se relajó con el «todo va bién» y los viajes a su alcance, con la roja y un apartamento de vacaciones. Reintento cada dia sembrar conciencia y esperanza y sigo luchando con artrosis y arrugas por que quiero un pais mejor para nuestros hijos. Por que quiero criar los hijos de mis hijas en libertad y no a distancia.
A mi me decia mi madre en pleno franquismo «lucha hija lucha que la vida es dura» apropiado para cualquier generación.
Para President Mao: es culpa de todos. Precisamente el pensar que la responsabilidad es del otro nos ha llevado a esto
Totalmente de acuerdo con President Mao, la generación anterior a la nuestra nos vendió a principios de los 90 para asegurarse una vida cómoda y una jubilación dorada; Pues que no esperen nada de nosotros, si Holanda, Reino Unido, Alemania, Suiza, etc nos valoran y nos dan trabajo digno, como están haciendo, por esos países lucharemos y pagaremos sus pensiones y a España, ni agua, que como decía mi bisabuelo «el burro es de donde pace, no de donde nace».
El pueblo español otorgaba mayorías absolutas a estas élites, sí. Pero no porque el equilibrio anterior a 2008 les favoreciera, no. Simplemente, porque el pueblo español es tan imbécil que pensaba que la situación era beneficiosa.
El pueblo español lleva toda la vida votando a los caciques, que dominan el cotarro en las automías y los ayuntamientos, porque son los que reparten el pastel. Ellos son como Dios: dan y quitan dependiendo exclusivamente de su voluntad. Son los que reparten las peonadas, las subvenciones, las becas, las ayudas, etc. Y si eras bueno con el cacique, a lo mejor te caía algo. Así es como el PSOE ha convertido Andalucía en su cortijo particular (gracias a los PER y al apoyo de unos sindicatos vendidos al capital), gracias al dinero público los nacionalistas vascos y catalanes han transformado sus respectivas autonomías en reinos de taifas donde la única opción política admisible es la suya, y cuanto menos hablemos de lo que ha hecho el PP en Valencia (también llamada la Pequeña Sicilia), mejor…
¿Qué ha pasado? Que mientras la economía iba bien, había dinero para repartirse entre todos; pero estalló la burbuja inmobiliaria y el pueblo vio cómo las migajas que les daban los caciques se volvían cada vez más escasas, y empezaron a preguntar qué pasaba con su dinero. Pero ya era demasiado tarde.
Todos tenemos algo de culpa, ok. Pero unos mucho más que otros. La gráfica de culpa me parece muy correlada con el gráfico 1 de este articulo. Y es más, siguen siendo culpables o si no miren intenciones de voto por edad del último CIS. Saludos de uno q vive a caballo de madrid, stgo de chile y san Francisco.
Ahora resulta que el paro, la precariedad, los trabajos temporales, la emigración, nacieron en 2008. Antes todo era Jauja, por supuesto.
Y la culpa siempre la tienen los que estaban antes, por no suicidarse y dejar el sitio a los super-preparados de ahora. Y por hacerles promesas vacías. Para la próxima vez, no se les promete nada, y ya desde la cuna se les recuerda lo del Valle de Lágrimas.
Pues yo llevo 3 años y medio fuera de españa y mi conclusion es que ojala lo hubiera hecho antes. Yo siempre he notado que algo no iba bien en nuestro pais, no ha sido solo la crisis. Un pais que funciona por enchufes para llegar a algo, da igual lo bueno que seas en lo tuyo, sin enchufes te mueres de asco. No merece la pena vivir en un pais donde el libro mas vendido es el de Belen Esteban, o un tal Bisbal que vende millones de discos, donde triunfan mediocres como ellos. No merece la pena vivir en un pais donde para trabajar de camarero te exigen saber ingles pero no para ser presidente del gobierno. Y las cosas buenas que teniamos, se las estan cargando, como la sanidad universal o la educacion.
Nunca ha ido conmigo la cultura española, salvo excepciones, no me gusta ni el cine español, ni los grandes escritores, ni la musica, ni los toros, etc…
Yo solo tengo nostalgia por familia, amigos y comida, poco mas. Pero estoy a dos horas de mi casa en avion y puedo permitirme ir si quiero una vez al mes, ya que aqui tengo un salario decente que incluso me permite pagarme un billete de avion.
llevo fuera mas o menso el mismo tiempo que tu y podria escribir el mismo post casi palabra por palabra. Una sociedad tan ignorante y aborregada es imposible que algo asi no ocurriera, mirandolo con la frialdad del tiempo y el espacio.
Esta necesidad de emigración para un andaluz con estudios superiores siempre ha existido. Cuantos se tuvieron que mover durante los 90s y 00s a Madrid o Barcelona? Así que dejémonos de tanto drama y echarle un poco de huevos a la vida, cojones ya!!!
No compares irte de Andalucía a Madrid ( que mira que pueden llegar a ser vidas muy distintas, no lo niego ) con irte a Berlín
Un país donde estando sobre-formado tienes miedo de no tener trabajo o de tenerlo de manera precaria, es un país de mierda y eso es España, En un país donde quieres trabajar y mejorar la cosas, pero el trabajador de turno que cobra tres veces más que tú y lleva 30 años haciendo lo mismo, no te deja ya que le da envidia que tú quieras cambiar las cosas y mejorarlas, es un país de mierda, eso es España. Un país donde el enchufismo y el hueleculismo está a la orden del día, es una mierda, eso es España. Un país donde el presidente de gobierno no sepa inglés, es una mierda de país, eso es España. Un páis donde cuaquier papafrita sin estudios, gana el doble que tú, es una mierda de país, eso es España……………en fin podría estar hasta la eternidad, en fin un país donde el trabajo bien hecho es motivo de envidia y donde el premio al esfuerzo es un mito. Arriba Urdangarín y todos los semejantes.
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Hola a todos. Hasta ahora se está barajando la palabra emigración como concepto que refleja la nociva y maltrecha «flexibilidad laboral». Me pregunto cuándo empezaremos a llamarlo exilio económico. Y, de ser así, agradecería alguna referencia (artículo, libro,…) al respecto.
Muchas gracias por este artículo.