
Sería a principios de los noventa (time fugit). Solíamos reunirnos en el Gato Pardo, el café de moda en el campus de Harvard, no lejos de la famosa estatua de las tres mentiras. En nuestras tertulias se hablaba de todo, aunque el tema favorito, dado que casi todos nos dedicábamos a la física o las matemáticas, era la ciencia. Cada uno de nosotros se esforzaba en explicarle su trabajo al resto del grupo. Raman nos hablaba de la teoría de super cuerdas y Lisa de las dimensiones extra del universo. Alin nos contaba como las supernovas, al morir, vomitaban la materia prima de la que estamos hechos todos. Yo daba la vara con mis neutrinos. Antoine habla de inteligencia artificial y Roxanne de modelos de selección natural. Cada día aprendíamos algo nuevo y disfrutábamos con ello.
También nos divertíamos contando los inevitables chistes de matemáticos y físicos y los no menos inevitables chascarrillos de Harvard versus Princeton. Uno muy famoso era: ¿Cuántos profesores de Harvard se necesitan para instalar una bombilla? Respuesta: Uno. El profesor sitúa la bombilla en la rosca, el mundo gira a su alrededor y la bombilla se enciende. ¿Y cuántos profesores de Princenton? Dos. El primero, hace lo mismo que el profesor de Harvard. El segundo, sirve los Martinis.
Y aquel otro: «¿Cómo se sabe que un profesor de Harvard ha mandado a sus hijos a la Universidad?» Respuesta: porque escribe un libro de divulgación científica para pagarles la matrícula. ¿Y un profesor de Princenton? Igual, pero además escribe una obra de teatro.
El chiste no era del todo un chiste. Era y sigue siendo corriente, entre los profesores universitarios de las universidades de la Liga de la Hiedra (y muchas otras), escribir libros de divulgación científica en algún momento de su carrera, a menudo cuando ya están bien establecidos. Y, en muchos casos, los beneficios de las ventas permitirían costear unos estudios en un país donde la matrícula universitaria es un robo a mano armada.
Lisa (Randall), sin ir más lejos. Escribió su primer libro, Warped Passages en 2005, unos diez años más tarde de aquellas tertulias en El Gato Pardo, cuando ya era catedrática en Harvard y se había hecho famosa en nuestro campo por sus trabajos sobre dimensiones extra con Raman (Sundrum). Warped Passages, que podríamos traducir, muy libremente al español como «Dimensiones ocultas» no es, por cierto, un libro fácil. Lisa habla de mecánica cuántica, relatividad, partículas elementales, mundos-membrana, simetrías, origen de las masas y un sinfín de otros conceptos no aptos para pusilánimes. Y sin embargo, Warped Passages fue un pelotazo editorial que catapultó a Lisa a la lista de las cien personas más influyentes del mundo. Y, por cierto, hubo obra de teatro, a pesar de que Lisa es profesora en Harvard y no en Princenton. Sus otros dos libros Knocking on Heaven’s Door y Dark Matter and the Dinosaurs fueron también grandes éxitos de crítica y ventas.
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Gracias por el artículo.
Por aportar una anécdota divertida (o penosa, según se mire): como investigador principal de un proyecto de investigación, en física, dentro del plan nacional de investigación, hube de justificar en una auditoría la compra de un rotulador para pizarra blanca que había costado 2,13€. Hubo que generar varios informes, con firmas y participación de diversas personas, para justificar esos dichosos 2,13€ de un presupuesto total de 140.000€. Sin duda, costó más la justificación que el gasto de un rotulador que, al parecer, no se podía pagar con esos fondos, que el propio rotulador. ¡Ah! Nadie dijo nada sobre los resultados científicos, ni una palabra.
Otrosí: el argumento del Nobel como una especie de medalla olímpica, algo ligado a la imagen, no acabo de verlo. Es más importante que la población haga deporte que el país tenga muchas medallas, ¿no?. Invertir específicamente para conseguir un Nobel, como objetivo nacional, no me parece demasiado interesante. Hay otros premios (mucho menos mediáticos) y no son pocos los científicos y científicas españoles que aparecen entre los ganadores. En los premios, como bien sabes, hay mucha política porque los premios son una herramienta política.
Aquí no se respeta el conocimiento. El conocimiento racional al menos (y el que no es racional no es conocimiento, claro).
Muchos abogados (o filólogos o historiadores) y con abogados no hablo solo de graduados en Derecho, hablo de toda la faramalla profesional de gente que no se sabe muy bien qué es: asesores, gestores, promotores, coordinadores, intermediarios, diseñadores, formadores…
Para ser ingeniero, investigador científico hay que trabajar mucho, no tiene prestigio social y está mal pagado. No luce.
Un artículo muy interesante, pero hay una premisa que no entiendo (no digo que no sea cierta, sólo que no es obvia). Dices de los libros de Randall y Kaku: «Ambos libros son importantes, pero la influencia del primero en la cultura científica de una sociedad es mucho mayor. » No entiendo cuál sea esa influencia ni cómo la mides. Si eliminas la distinción, y miras simplemente las ventas de libros de divulgación científica, ¿no está mejor hoy España que hace veinte años? ¿Es tan distinta de cualquier otro país de la Europa continental? Gracias por anticipado
Hola David: Tanto el libro de Randall como el de Kaku se vendieron bien, pero el libro de Randall es seminal, es decir, el de Kaku se «inspirara» en su trabajo… así que «cuenta doble» :) En cuanto a las ventas de libros de divulgación científica en España, cierto que estamos mejor que hace 20 años, pero es que hace 20 años era un desierto. Muy por debajo de Francia e Italia, por ejemplo.
Hola Eugenio, yo tengo varias anécdotas, pero la del borrador es insuperable. En cuanto a lo de la «Olimpiada del Nobel», por supuesto lo que cuenta es el deporte y no las medallas, pero a menudo (así somos los humanos) los programas para ganar muchas medallas elevan el nivel del deporte (que les pregunten a los franceses). En todo caso era un argumento «retórico», obviamente lo que importa es tomarse la ciencia (más) en serio.
Para revertir nuestra histórica y proverbial anemia científica habría que empezar porque existiera la voluntad política de acometer reformas educativas esenciales para que la cantera de futuros científicos y tecnólogos fuera capaz de competir con los rivales extranjeros. Se necesitaría un acuerdo de Estado para que, a un par de generaciones vista, se pudieran alcanzar esos objetivos. Ello exigiría que la instrucción escolar fuera de naturaleza académica y no ideológica, se alzaprimara el esfuerzo y se seleccionaran a los mejores alumnos, exactamente lo contrario de lo que ahora se fomenta; la necesidad es obvia considerando el lugar ocupado por los escolares españoles: a la cola de cualquier índice académico que se consulte con la excepción de los de Castilla y León, punteros en España y que pueden codearse con los mejores; estudiar por qué esa región da los mejores alumnos y reproducir sus métodos docentes debería ser una prioridad para las Consejerías de Educación de las demás Comunidades Autónomas. Solventado ese problema no menor sería preciso que las macilentas universidades españolas dejaran de ser un coto privado de clientelismo y endogamia, tan candentemente actuales por la chuscada de que la mujer del presidente del gobierno funja de ‘’catedrática’’ sin haber pisado en su vida una aula universitaria. No creo necesario insistir que nuestro tétrico presente político descarta totalmente un acuerdo de esa naturaleza entre los dos principales partidos políticos sin cuya voluntad de reforma cualquier mejora es quimérica.
Ayuso como Alumna Ilustre de la Complutense, con un expediente oculto, tampoco es que tenga credibilidad, por no hablar de los máster de la Rey Juan Carlos. El modelo universitario con Bolonia de fondo y con la sola idea de convertir al alumno en engranaje del «mercado laboral» apesta.
No sé que pinta este artículo en las opiniones de por qué no hay realmente filosofía española, sino sólo mala literatura.
En lo relativo a las ciencias, si echas un vistazo a cualquier serie estadounidense verás el orden social atribuido a España: atletas, deportistas y empollones. Ser empollón no está bien visto en ninguna parte. No creo que el mayor científico de USA tenga la misma cuenta bancaria que las Kardashian o Lebron. El empollón triunfante es Smithers, siempre por encima del obrero y siempre en las inmediaciones del poder, pero marginado. Los que tomas la decisiones son otros. Nadie en su sano juicio desea ser un Smithers, marginado y subalterno.
Hay un término inglés vinculado a científico, “weird”. El filósofo es más bien un “otaku”, un tipo inofensivo, habitante de las nubes. El filósofo no posee las pretensiones de un “weird”. “Weird” es “raro” y “resentido”. En “Macbeth” a las tres brujas se las describe como “the weird sisters”. No por casualidad Kamala tildó semanas atrás a Trump de “weird”. El problema con los científicos es parecido al de los economistas. Quien cree poder predecir las subidas y bajadas de los mercados debería ser millonario, no economista. Análogamente, si los científicos son tan listos, su panlogismo no los obligaría a trabajar por cuenta ajena.
Algo huele a podrido en Dinamarca.
@Armando Robles.
Durante un tiempo anduve en el sector educativo de CyL y mi impresión fue que se perseguía a los profesores de manera mucho más sistemática, sibilina y eficaz que en otras comunidades. Todo por el PP, que lleva gobernando y desocupando la CCAA desde hace décadas.
Los índices académicos pueden ser signos de muchas cosas. No tengo a CyL por referente de nada, aparte de en lo relativo a la emigración y el totalitarismo.
¿Totalitarismo castellano-leonés?
¿Como en Alemania años 30?
Es maravilloso. Dos formas de ranciedad: don Armando y don javibaz.
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@Simplicísimo
Como en la España del 36. CyL ha sido la primera CCAA que sentó a un manifiesto exponente de la ultraderecha como vicepresidente de un parlamento que el angelito ha aspirado en todo momento a eliminar.
Lea las noticias para variar.
@Federiker
Para ranciedad esta lista de artículos de JD que pueden ser descritos con un único termino: «chauvinismo». Chauvinismo decimonónico del todo vomitivo.
Leo noticias a diario y alguna otra cosilla. Por eso precisamente me guardo de usar palabras gruesas y juicios rotundísimos.
Me suena que ha habido un vicepresidente de gobierno autonómico (no de parlamento) con trazas de presuntuoso y bastante alicorto; por fortuna y por azares de la política desde hace unas semanas ya no está en el puesto. Por semejante circunstancia tildar en 2024 de totalitaria a toda la Comunidad autónoma me parece excesivo.
Por tal regla de tres, hasta hace unos años el País Vasco habría sido un país lleno de municipios terroristas, y digo yo que no.
Hará unos veinte años un cura gordo y enterado me soltó la tremenda chorrada de que el sindicato al que pertenecía (yo) era totalitario. Desde entonces me carga bastante que se use de modo banal ese concepto. Y me da igual si el cura lleva sotana o no.
Creo que en España tenemos un problema de fondo de que tradicionalmente se ha leído poco, ya no hablemos de ciencia. Creo también que en el político la cuestión científica ni aparece en los debates, cuando no se opone directamente a lo que dice el consenso científico del que las vacunas o el cambio climático son dos ejemplos paradigmáticos. Añadir que con unos medios en manos privadas que buscan el morbo, y una pública que en prime time le da por imitarlos, la aproximación y la curiosidad difícil las veo. Por cierto masterchef me parece todo menos cocina. No le deseo lo mismo para la ciencia, ni que inculque valores de esclavitud ante lo que digan los jefes, que bastantes problemas de acoso han surgido también en laboratorios.
Algo bueno es la apuesta de la editorial Acantilado traduciendo los libros de Randall al castellano, y se puede encontrar buena, y no tan buena ,divulgacion en las plataformas. No todo está perdido
@Simplicísimo
El primer gobierno de una CCAA en el que haya entrado un elemento de Vox ha sido CyL.
¿Qué talante tiene Vox? A los partidos totalitarios no les agradan tal caracterización hasta que se aúpan al poder. Mala publicidad. Lea su programa y saque sus conclusiones.
Puede usted mantener el uso privado del lenguaje que le dé la gana, a condición de que no dicte su uso privado a los demás.
El totalitarismo es una forma de gobierno, el terrorismo no. Su ejemplo es ejemplo, pero de otra cosa.
En cualquier caso no era el tema del que yo he venido hablando.
Castilla y León es una región totalitaria porque ha tenido durante unos meses al necio de Vox García-Gallardo como vicepresidente del gobierno autonómico (que no del parlamento).
Eso es lo que ha dicho y es una estupidez como un templo. Todo lo demás es palabrería para no admitir que tiene la zapata de la dialéctica un pelín gastada.
Con su pan se lo coma y que le aproveche.
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Interesante y triste artículo. Las cifras de inversión en I+D son muy claras pero no especialmente sorprendentes. España nunca ha gastado más del 1.5% del PIB en I+D, aunque es cierto que en el año 2000, cuando Aznar creó con mucho bombo su ministerio de Ciencia, la cifra era del 1%. Hace años ya que China, aun un país muy atrasado y con muy baja productividad, supera el 2% del PIB en I+D.
Hay que tener en cuenta que, desde el Plan de Estabilización de 1959, el modelo productivo español está basado sobre todo en turismo y construcción. Industria hay poca (y cada vez menos) y está en manos extranjeras: España es un país periférico donde filiales de grandes multinacionales ensamblan cosas. Esto es muy evidente en la industria automovilística, por ejemplo. Las exportaciones de bienes españolas tienen un nivel tecnológico medio-bajo y las de servicios son sobre todo turismo. La dependencia tecnológica del extranjero es total. España compite internacionalmente por precio, no por tecnología, diseño o calidad. Las grandes empresas del IBEX no son compañías industriales sino bancos, constructoras y empresas de servicios (electricidad, sobre todo). En este contexto, es difícil que la inversión en I+D sea muy elevada y que haya una apuesta a largo plazo, de Estado, por la ciencia, básica y aplicada. ¿Para qué?
En el fondo, es sólo una cuestión de voluntad política a muy largo plazo. El ejemplo de Corea del Sur es interesante. Es un país que tenía en 1945 una tasa de analfabetismo del 80%, que experimentó como España una guerra civil, una dictadura militar y una política industrial desarrollista muy intervencionista. A principios de los años 60 era tan pobre como Ghana y exportaba textiles, pero los surcoreanos lo han hecho bastante mejor que los españoles, dado que ahora, además de una renta per capita superior a la española, tienen grandes multinacionales industriales muy competitivas, son un centro mundial de diseño y fabricación de microchips y su inversión en I+D supera desde hace años el 4.5% del PIB, la tasa más elevada del mundo desarrollado. Asia oriental no es perfecta, pero sí es una muestra de voluntad política.
¡Imagínense ustedes! Lloran por su ciencia en España que desde Colombia vemos como uno de los países del Primer Mundo. Si ese es el triste panorama por allá, en estas tierras estamos mucho, pero mucho peor. El gobierno de Gustavo Petro, que se eligió con la promesa del cambio, en su primer año (2024) redujo significativamente el presupuesto del Ministerio de Ciencia de nuestro país y para el año entrante pretende darle otro zarpazo más. Y eso que prometió convertir a Colombia en una «sociedad del conocimiento». Para aumentar nuestro dolor: Colciencias dio paso a al Ministerio, pero la antigua entidad recibía más recursos que la nueva. Y eso que no les cuento sobre la calidad de funcionarios que han estado al frente del Ministerio: un solo dato, alguna de ellas renegaba del método científico.
De España nos llegaban dos revistas de excelente divulgación científica que desafortunadamente desaparecieron: Investigación y Ciencia y la otra era Mundo Científico. También llegó hace años a nuestro país la colección de la Biblioteca Científica Salvat, con excelente títulos. Ahora lo que se ve más son libros y revistas que no aportan nada a la cultura científica de nuestros ciudadanos. Si en España hay lluvia de ignorancia, en Colombia hay tormenta de oscurantismo. De todas formas el Sol alguna vez tendrá que brillar para todos.
Cuando al terminar una cena hay que dividir la cuenta entre los comensales, siempre aparece el gracioso que dice «A ver, que divida alguien de ciencias, que yo soy de letras.». Entonces cojo la cuenta y le contesto «Ya lo hago yo, que soy de ciencias y también se leer y escribir.».
@Simplicísimo
Deje de leer sólo lo que quiere leer para variar. Elijo con bastante precisión mis palabras:
«No tengo a CyL por REFERENTE de nada, aparte de en lo relativo a la emigración y el totalitarismo.»
De la emigración porque es la CCAA de la que más han huido los ciudadanos hacia otras CCAA. Lidera el ranking negativo del crecimiento poblacional. La gente se marcha. Objetivamente comprobable.
Del totalitarismo, porque ha sido la primera región en la que Vox ha entrado en un gobierno autonómico.
Lea la prensa, Y si sale ahora con que la ideología de Vox es democrática será porque no ha leido su programa (mal por usted) o sí lo ha hecho y, por lo tanto, como se cuenta usted entre sus afiliados o simpatizantes sale con que no tienen nada que ver con el franquismo. Sí, lo mismo que los fratelli nada tienen que ver con el fascismo y al igual que AfD nada tiene que ver con el nazismo. Y no vayamos a creer que franquismo, fascismo y nazismo tienen algo que ver con el totalitarismo, no, qué va.
Lea a los demás un poco para variar.
CyL es referente…
«Del totalitarismo, porque ha sido la primera región en la que Vox ha entrado en un gobierno autonómico.»
Usted ha dicho esto literalmente.
Eso es una estupidez, como una catedral.
Eso es como decir que España es un referente del comunismo porque Yolanda Díaz es vicepresidenta del gobierno. Una idiotez mayúscula.
Para decirle esto no hay que ser de Vox, es más uno puede estar en sus antípodas.
Eso sí, uno no será un fanático como es usted (o un hater, cualquiera sabe, lo mismo una leonesa o un palentino le dio calabazas y de ahí las boberías).
Déjese de bullshit y bájese de su engreimiento o demostrará (otra vez) que prefiere escribir tonterías a guardar silencio.
En España se jactan muchos de no haber leído un libro en su vida. Un país cuya población, en general, da pena intelectualmente hablando. Vulgares , chabacanos, gritones, malhablados, incivicos, … No hay una base buena. Asi5no hay quien saque nada.
@Simplicísimo
Ya sabemos que hace honor a su nick, pero no es preciso que lo demuestre constantemente.
Nos hemos dado por enterados hace mucho tiempo.
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